Camila Sáez. No tenía idea donde íbamos, pero estaba confiada que estando a su lado nada podía lastimarme. El camino se hizo más largo que ayer, hemos hecho compras del supermercado, comprado algunos artículos que podrían hacernos falta, bueno, todo lo ha hecho Leonardo, yo tenía mi propio dinero, pero no me había dejado gastarlo. _ Leonardo, ¿Dónde vamos? – mencioné sonriendo, ya íbamos a más de una hora, había muchos autos en la pista, supongo que por eso se me hacía tan eterno. _ Te sorprenderás. – mencionó, era lo único que ha dicho en todo este momento, seguramente sí me llevaría una sorpresa, pero aún así me causaba curiosidad saber a dónde nos dirigíamos. Pasaron alrededor de diez minutos para que por fin lograra aparcar el auto, nunca me había traído para este lugar, supongo

