Dos semanas después. Gracias a la vida, mis exámenes resultaron excelentes, a excepción de qué presentaban un leve grado de anemia, Leonardo se había vuelto loco, no quería ni que me levantara de la cama, era algo horrible si lo pensaba desde la perspectiva que mis niños se encontraban solos en el hospital. Hoy nuestra vida cambiaría para siempre, iríamos a buscar a nuestros hijos al hospital, después de aquel accidente que terminó conmigo en el hospital, a mi madre no le quedó más remedio que llevarse a Antonella de vuelta, es más, mi padre me había comentado que estaba embarazada y que por eso se había venido, quien sabe qué pensaban hacer con ese pobre bebé ese par. O quizás, de plano, pensaban que nosotros lo criaríamos como nuestro y no, no me molestaría en lo más mínimo, pero d

