El bosque y sus secretos

2443 Words
— este lugar es impresionante… ¿Cómo lo encontraste? – pregunte sonriente mientras nadábamos… él miró hacia arriba y dijo — es una historia un tanto divertida ¿quieres saberla? – asintiendo con mi cabeza salió del agua y tomando un par de toallas, me lanzo una — acompáñame – al salir del agua me seque con la toalla y lo seguí, subimos por otro túnel… y llegamos a la cima… — bien es aquí… - mirando el atardecer me quede expectante e impresionado… — la vista es hermosa… - dije mientras la admiraba…   — sí que lo es… gracias a ella fue que descubrí la entrada… - volteando a ver… me senté en el césped y escuché con atención… — hace uno o dos años, me encontraba igual que tú… sin padre, ni madre… sin una casa… sin un lugar en este mundo... – haciendo una pequeña pausa para recoger a su perro y acariciarlo… continuo — no tenía nada… estaba bajo un puente aguantando la lluvia… cuando de repente, sentí un bulto atrás mío y este… se movía… así que con un poco de temor… quite la manta que cubría a este bulto y encontré a este pequeñín de aquí…- entonces así conoció a Pelusa… pensé   — él estaba mordiendo un hueso… se lo veía muy feliz… muy tierno… pero estaba lastimado, su patita sangraba… “Parece que tuviste un día difícil” le dije… él con una mirada triste se acercó y se recostó en mi regazo… con una sonrisa lo acaricié… no es fácil estar solo… en ese instante saque unas vendas de mi mochila y lo cure… cuando termine de hacerlo… me miro muy contento y se echó a correr… pensé que se había ido y no iba a volver… me senté de nuevo y mire el río… más triste que antes… ni siquiera un pobre perro me quería con él… jamás estuve tan alejado de la realidad... Pelusa empezó a ladrar muy fuerte, entonces lo mire de vuelta… estaba parado bajo la lluvia como diciendo que quería que lo siga… entonces así fue… lo comencé a seguir… fuimos por medio pueblo, hasta llegar atrás de la escuela ahí entro a toda velocidad y yo detrás… - sonriente me regreso la mirada…   Dando un pequeño suspiro prosiguió… — fue por donde vinimos… pero como estaba lloviendo el camino estaba muy estropeado había lodo por todas partes… sin embargo… al llegar a este claro… y ver la cascada me sorprendí mucho… pero Pelusa siguió corriendo y subió hasta la cima, al llegar lo único que veía era este tronco viejo… el cual está hueco… - ¿un tronco hueco? Observando alrededor… ahí estaba, era un viejo roble que se había partido y solo dejo su base agujerada… por aquí es por donde entra la luz a la caverna… es muy genial… tiene el suficiente diámetro como para iluminarla por completo…   — una vez aquí… perdí de vista a Pelusa… así que empecé a gritar…, ya que la lluvia empezó a convertirse en tormenta… “¡PERRITO!” gritaba muy preocupado por si le paso algo… tras unos segundos lo escuché ladrar así que fui corriendo para ver de dónde provenía el sonido… llegando a esta pequeña entrada… a la caverna… bajando por aquí descubrí la entrada trasera… ya allí abajo… me quede muy sorprendido… tal parece que este perrito me había compartido su hogar…, ya que allí había una pequeña alfombra la cual él cogió con su boca y la trajo hasta mí… esta estaba llena de pelusas… Y pelo de este pequeñín… me senté y él conmigo… ahí decidí dos cosas… la primera, ponerle ese nombre… “Pelusa” y la segunda… hacer de este lugar un hogar para los dos… y bueno… ahora parece que tenemos un nuevo integrante… tu Jake… sé bienvenido… -   Un… hogar… sonriente agradecí por este momento… tal vez si pueda confiar en Andy… después de todo… me trajo hasta aquí… y me compartió su historia… y su casa… — ¡bien! ¿Tienes hambre? – pregunto poniéndose de pie… — bueno… ahora que lo dices… - antes de poder decir otra palabra mi estómago gruño… y él riéndose dijo… — creo que esa es una buena respuesta… jajaja – yo avergonzado asentí con la cabeza… — bien pelusa… ¡Vamos de pesca! - ¿Dijo… pesca? Nos pusimos en marcha siguiendo el río… el cual formaba la cascada… lo seguimos hasta llegar a un pequeño bloqueo hecho por varios troncos… no muy grandes aquí el río se detenía momentáneamente… — bien… aquí pescaremos… - dijo mientras se sacaba los zapatos y se remangaba el pantalón — pero… no tenemos caña de pescar… y jamás he pescado un pez… - dije un poco nervioso… — vamos… no es tan difícil… solo has lo mismo que yo... ten esta es tu “caña de pescar” jaja – dijo entregándome un palo con una punta afilada… así que apresurándome me saque mis zapatos y entre al agua con él… a diferencia del agua que hay en la caverna esta es muy fría…   — Bien Jake… tienes que ir… despacio… para no asustarlos… - decía mientras avanzábamos y Pelusa nos observaba desde la orilla… — y cuando los tengas cerca… te quedas completamente quieto… hasta que se acerquen ellos lo suficiente… - al pasar de unos minutos dos peces empezaron a moverse entre nuestros pies… — bien… ahora ¿Qué hago? – dije muy nervioso, el sonriente con un grito dijo — ahora… levantas tu vara… y ¡apuntas!! – haciéndola caer a una gran velocidad tras paso un pez de relativamente un tamaño muy considerable… — ¡wow!! – dije muy sorprendido… mientras pelusa en la orilla empezó a ladrar también de la emoción… — listo ahora… es tu turno… Tienes que capturar tu cena Jake… - dijo… ¿Mi cena? Bien, bien… aquí vamos... empecé acercarme lentamente… hasta unos peces que se encontraban un poco más alejados… primer paso… listo… siguiente… esperar que ellos se acerquen… así que ahí me mantuve en silencio… viendo como lentamente… suavemente estos se acercaban a mí… y una vez estaban lo suficientemente cerca… trague saliva antes de continuar con el siguiente paso…   — ahora… ¡punto!! – dije enérgicamente mientras clavaba la vara a una gran velocidad, dejando el palo enterrado… esperé que se aclarara el agua pues había levantado la arena que tenía debajo… y tras unos segundos pude ver… era un pez bastante grande no tanto como el de Andy… pero… era mi pez… — ¡lo hice!! – gritando de emoción, Pelusa empezó a ladrar de emoción también… y Andy mirándome con una sonrisa asintió con la cabeza… — estuviste bastante bien… para ser un niño el cual no ha pescado… - dijo un tanto sarcástico, volvimos a la caverna… y de paso por allí… él fue recogiendo unas cuantas moras… y manzanas — este bosque… tiene de todo, realmente es muy grande y muy proveedor… tal vez me puedas encontrar hurgando entre la basura… pero jamás por comida…, ya que el bosque siempre me la brinda… - asombrado asentí con mi cabeza… es muy interesante… sabía que este bosque es grande… pero no que disponía de tantas comodidades… mientras seguíamos yo resbale por una roca suelta… — ¡auch! – dije de inmediato Andy regreso corriendo hacia mí… — ¿estás bien? – pregunto preocupado… yo asentí con mi cabeza… y miré mi mano… me ardía mucho… la abrí y me había hecho un corte bastante considerable y profundo…   — eso no es bueno… - dije atemorizado… él sonrió y dijo — estarás bien… ven… te curaré – primero hurgo entre las cosas de su mochila y saco una venda… la cual hizo presión en mi mano… y empezamos a caminar a la caverna… al llegar me hizo recostar en un colchón muy cómodo… — vendré enseguida… - dijo yo como estaba muy cansado acepte sin problemas… Andy salió por la entrada de la cascada… mientras yo me acomode y sin darme cuenta el cansancio me gano y caí rendido… me dormí… y empecé a soñar… soñaba que estaba en la escuela… “Vaya sueño” dije dentro de mí… al salir de clases camine un poco y una persona me estaba esperando… era mamá — Jake… hijo – de inmediato eche a correr hasta donde ella y abrazándola dije… — mamá hace mucho que no te veía… las cosas… se complicaron en tu ausencia… y… hui de casa... – ella mirándome con una sonrisa dijo — tranquilo mi pequeño… recuerda que siempre estoy contigo apoyándote y protegiéndote… vi lo que paso… no fue tu culpa… todo estará bien mi pequeño Jake… por favor… solo te pido que tengas cuidado y que seas muy feliz… -   Yo asentí con la cabeza y ella sonriente concluyo… — es hora de irme… Jake estaré contigo siempre que me necesites… ánimos hijo… - sin darme cuenta empecé abrir mis ojos… todo estaba oscuro y una pequeña estela de luz hacía brillar el oasis de la caverna… — ¿Andy? – pregunté muy confundido… me pregunto… ¿Dónde está? Dijo que volvería… pero creo que ya se demoró mucho… — ¿Andy? ¿Pelusa? – seguí preguntando sin respuesta alguna… ¿Dónde están todos? Levantándome de inmediato empecé a caminar en círculos… ¿Les habrá pasado algo? Me pregunté… ya es muy tarde… oscureció y no veo señales de ellos… así que, poniéndome en marcha, camine hasta la salida de la caverna… llegando a la cascada… allí mire a los lados… ¿Por dónde se pudo haber ido…? ¿Y si está en problemas? Lo mejor será apresurarme… llegue hasta el claro y todo a mi alrededor se encontraba prácticamente vacío… allí grite nuevamente — ¡Andy! – y tras unos cuantos pasos más… volví a gritar — ¡Andy! –   Sin darme cuenta algo se movía entre los arbustos… — ¿Andy? ¿Eres tú? – pregunté ingenuamente… esperanzado de que sea él… me fui acercando lentamente… — Andy… me tenías un poco preocupado… no sabía dónde estabas… y... – antes de continuar diciendo palabra… me detuve de inmediato, ya que este no respondía… — ¿estás bien? – pregunté una última vez… acercando mi mano hacia el arbusto… pero antes de que lo logra una fuerza me tiro hacia atrás llevándome de inmediato, escondiéndome en otro lugar… mire de inmediato quien era… se trataba de Andy… — ¡ey! ¿Qué sucede? – pregunté confundido… mientras él muy seriamente se quedó guardando silencio… y mirando fijamente a donde me estaba acercando antes... los arbustos se dejaron de mover… y él dio un ligero suspiro… — ¿me podrías decir que está pasando? – él mirándome contesto — ¡te dije que esperaras en la caverna! – yo un tanto confundido le conteste de regreso — me preocupe… no regresaste pronto pensé que algo te pudo haber pasado… -   Él con una sonrisa contesto… — a mí no… pero a ti casi… - yo sin saber de qué habla lo quede mirando con una cara confundida… el solo meneo la cabeza de lado a lado y dijo — ya vámonos… no es seguro estar aquí fuera en la noche… - regresamos a casa… y estando allí encendió una fogata en la cual empezó a cocinar los pescados que antes habíamos cazado… nos sentamos a un lado y a Pelusa le lanzo un poco de carne seca la cual tenía en su mochila… — ¿de qué es la carne? – pregunté mientras él buscaba algo más en su mochila… — es de conejo… a Pelusa le encanta su sabor… - supongo que también caza conejos… bueno está en el bosque aquí puedes encontrar de todo supongo… como sea — lo encontré… - dijo emocionado… — ¿Qué es? – pregunte el sonriente dijo… — esto ayudará en tu herida… - sacando unas cuantas hierbas que tenían una flor rosa… — ¿estás seguro? – pregunté…   Mientras él asintió con la cabeza y dijo — si no fueran por ellas… varias veces creo que no lo habría contado… son realmente muy buenas… las puedes hacer té o simplemente poner en la herida… - yo asentí con la cabeza confiando ciegamente en él… Andy se apresuró a separar la mitad y las puso en una olla un tanto vieja con agua, poniéndola al fuego para hacer té… mientras que la otra mitad las aplasto en una piedra honda, machacándola con otra… Formando una especie de pasta… — bien muéstrame –   Trague un poco de saliva… no reconocía a esa planta… pero no podía hacer más que confiar... sin más que hacer me saque la venda y mostré mi herida… antes de continuar… el saco un jabón y junto con agua lavo mi mano… posterior a ello puso la pasta en mi herida… — auch… - dije mientras el continuo… esta cosa ardía… y dolía mucho… Pensaba dentro de mí… sin más que hacer una vez termino coloco otra venda y la apretó bien… — eso es todo… para mañana estarás mucho mejor… - con una sonrisa le agradecí… y empezamos a apreciar la fogata con el pequeño destello de luz que teníamos atrás del oasis   — es verdad… ¿Qué había en el bosque antes? – pregunte mientras él movía los pescados para que quedaran asados perfectamente… — bueno… no estoy seguro – respondió… y tras una pausa se sentó y dijo… — pero era algo grande… - un tanto preocupado temiendo a preguntar… dije… — algo grande… ¿Cómo qué? – él mirando al fuego con seriedad… dijo varias cosas… — no lo sé pudo ser cualquier cosa… un venado… tal vez, aunque a esta hora no están por aquí cerca… tal vez un lobo… o varios de ellos… o tal vez… Teddy… - yo confundido lo miré y el continuo… — Teddy… le digo… a un oso que ronda por aquí cerca… debes tener cuidado es muy peligroso… no es para nada amistoso… y tiene una gran fuerza y velocidad… vi como este se apañaba solo contra cinco lobos al mismo tiempo… ganándoles sin duda… los… hizo pedazos en cuestión de segundos… -   Impactado lo quede viendo… mientras el fuego crujió… — o simplemente fue un zorro… jamás lo sabremos y eso es bueno… jaja – mirándolo confundido iba a hacer una pregunta… — te ha visto Te… - mientras él se levantó y sin escucharme dijo… — bien… es hora de comer… estos pescados ya se cocieron – sin decir nada más acepté y me quede con la duda… — bien… ¡Comamos! – …
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD