Tomando la manecilla de la puerta la abrí y solo para encontrar detrás… ¿Un cuarto vacío? — ¿Permiso? – dije mientras ingresaba a este… al ingresar vi que en una esquina se encontraba Sabrina con una lámpara encendida soldando algo… así que me dirige lentamente donde ella… — ¿Sabrina? – dije un poco asustadizo… pues, no parecía reaccionar a mi presencia aquí… — ¿estás bien? – pregunté mientras mi mano se dirigía a su hombro… y un momento antes de tocarla… ella se dio vuelta… y yo di varios pasos hacia atrás… pues me asuste un poco de verla en ese estado… mirándola de pies a cabeza… parecía totalmente acabada y devastada… para iniciar su pelo estaba totalmente alborotado… y desordenado… como que si se lo hubiese jalado a regañadientes… sus ojos eran pequeños… por falta de luz natural… junto con unas ojeras extremadamente grandes… su piel estaba pálida igual por falta de sol… — ¿Jake? ¿Qué haces aquí? – pregunto sonando muy cansada…
Yo por mientras un poco avergonzado le conteste… — vine ayudarte con el problema del radio ¿recuerdas? – ella un poco confundida me miro y pregunto — ¿ayudar? Pero… debías venir mañana… por hoy me encargo yo… - yo confundido… me pregunté ¿mañana? ¿De qué está hablando? Es decir ya es mañana… al menos de que ella… siga pensando que es la noche… anterior… claro eso explica todo… — Sabrina… ya es mañana… ya amaneció… - ella sorprendida miro su muñeca en donde cargaba un reloj un tanto peculiar… ella se quitó los lentes que llevaba y frotando sus ojos se disculpó diciendo… — lo lamento… me quede toda la noche tratando de intentar algo nuevo… pero no funciona… nada de lo que he hecho no ha servido para nada… es un poco frustrante… - yo asiéndola tomar asiento… la tomé por el hombro y le dije — no siempre se podrá solucionar algo uno solo… a veces se necesita un poco de ayuda… y por eso estoy yo… ¿De acuerdo? – ella mostrándome una sonrisa asintió con la cabeza… en señal de que si — de acuerdo… ahora ve por algo para comer… y si puedes… toma un café… o duerme un poco… creo que eso es mejor… - ella mirando hacia una pared se quedó pensante y contesto… — no… comeré algo y vendré con un poco de café… ¿Quieres un poco? – yo asentí con la cabeza diciendo que si…
Ella salió de la habitación y me dejo, no sin antes decir unas palabras… — allí queda la radio, puedes echarle un vistazo… tal vez encuentres algo que yo... bueno… que yo no, ahora vuelvo… puedes coger lo que creas necesario… - cerro la puerta después de ello y yo intrigado por la curiosidad me acerqué a la mesa… para observar una radio abierta en su totalidad… desmontada por completo… y mirando por encima… vi que funcionaba perfectamente… pero había algo extraño conectado a la radio… era un ¿USB? Acercándome… lo desconecté… y brevemente recordé que en clases de computación nos habían enseñado sobre las ondas de radio… y que estas viajan en frecuencias… que solo pueden ser escuchadas si usan la misma frecuencia cifrada… lo que nos dice… que dentro de la radio hay un software o programa que descifra la señal… encriptada… para que nadie la escuche… eso me lleva a pensar que el software que permitía escuchar la señal en este radio… estaba programado para detectar la señal de la policía… y si la policía cambio de señal… significa ¡que cambio de programa!
Sabrina abrió la puerta y mirándome dijo — ya está listo tu café… te traje azúcar por si no te gusta tan amargo… yo en lo personal lo prefiero sin… - yo de inmediato me levanté y mirándola… le dije un poco eufórico… — ¡lo descifre! – ella un poco confundida… pregunto — ¿el que? – yo mirando a la radio le explique… — básicamente, esta radio jamás podrá encontrar la señal de radio, ya que esta se encuentra protegida… por un programa… esta USB que tenía decodificaba la señal… para poder retransmitirla… eso nos lleva a que… básicamente… - ella me interrumpió y continuo con la frase — no podremos escuchar las transmisiones y jamás lo lograremos…, puesto que tendríamos que modificar el programa… o… no sé… - yo continué… — o… consigamos una radio de la misma policía… - ella justo iba a tomar un sorbo de su café y lo escupió sin más… — ¡¿estás loco?! – dejando el café sobre la mesa… empezó a caminar en círculos por toda la habitación… — simplemente… eso sería una completa locura… no se puede… y menos con la policía estando como esta… -
Yo por mientras iba ideando un plan… — los policías están como locos… acabo de escuchar que casi atrapan a uno de los chicos de “el zorro rojo” y tú ¿quieres que les robemos una radio? – yo mirándola fijamente a los ojos le respondí… — mira… para nosotros sería imposible reprogramar el decodificador de señal… así que no robaremos… tomaremos prestada una de las radios de ellos… no hace falta tampoco meternos en tantos líos… cuando haya finalizado todo se la devolveremos… - ella mirándome preocupada puso sus manos en su rostro y dijo — ¡sigues estando loco! – yo un poco avergonzado le empecé a contar el plan que se me había ocurrido… — mira… tenemos dos semanas… y arreglar eso será imposible… pero lo que podemos hacer es lo siguiente escucha… en estos momentos en camino aquí he visto varios carteles de “se busca” con mi foto… los policías me están buscando… así que si me pongo en un lugar abierto… o llamamos para entregarme… debemos arreglar ese detalle de como lo haremos… una patrulla es seguro que me irá a buscar… así que habrá dos policías… para distraer al primero… me echaré a correr y este me empezara a perseguir... el segundo como estará en el coche… saldrá del auto y mirara si puede seguirme… mirando que puede llegar hasta el otro lado para cerrarme el camino… por cierto debemos hacerlo en un callejón donde no pueda pasar coches… -
Ella solo escuchaba y yo continuaba… — entonces una vez el otro policía tomé una decisión de sí cerrarme el paso en el otro extremo… o si bajarse ayudarme… si se baja del coche y empieza a seguirme… ustedes podrán tomar el radio de la patrulla… o a su vez… tendemos una trampa al que me esté siguiendo y le quitamos su radio y escapamos… es un plan infalible… pero claro se darían cuenta de que queremos el radio… y probablemente cambien de nuevo la señal… por lo que debemos amarrarlo… y dejarle una nota en señal de advertencia… algo como “déjennos libres” si… suena convincente… también le quitamos sus esposas y su gas pimienta… su pistola… no porque ahí si sería nuestro fin… - ella mirándome horrorizada… salió del laboratorio diciendo — ¡no participaré en eso! Es más… ¡Ni siquiera salgo de mi guarida! Consigue otra persona… - saliendo histérica de allí… mientras yo detrás confundido… me preguntaba… si había ido muy lejos…
De inmediato se acercó con una mirada preocupada Diana… me miro y pregunto… — ¿Qué sucedió? – yo mirándola un poco avergonzado le explique toda la situación… luego de varios minutos… ella entendió y dijo — vaya… suena un poco complicado, pero con ayuda de la guarida “el zorro rojo” creo que se puede lograr… también necesitamos la aprobación de Christine… y que Mark quiera ayudarnos… se encontraba furioso con que nos puedan atrapar los policías… supongo que nos ayudara… aun así… Christine puede ser un poco… protectora… presenta esta idea al consejo… yo te apoyaré… si crees que es lo mejor que podemos hacer te apoyaré… mientras tanto también buscaré que Sabrina nos apoye… tú ve a buscar a Andy y cuéntale este plan… apuesto a que se le ocurrirá algo para ayudar -
Yo agradeciendo asentí con mi cabeza y me fui de la guarida lo más rápido que pude… camine hasta la casa de la señora Turner… me preguntaba si Andy todavía se encontraba allí…, ya que no me había demorado mucho… al llegar toque la puerta y la señora salió con una sonrisa a recibirme… — buenas tardes, señora Turner… ¿Me preguntaba si Andy todavía se encuentra aquí? – ella con su sonrisa negó con la cabeza… — Andy se fue hace unos instantes… ¿No te dijo que lo debías encontrar en la casa abandonada? – yo dije que si… — si… pero como no me demore supuse que todavía se encontraba aquí… pero ya veo que no… muchas gracias señora Turner… hasta luego… - despidiéndome cortésmente me puse en dirección a la casa abandonada… mientras caminaba… iba pensando como mejorar el plan… puesto que debo ver todas las complicaciones que este puede tener… suspirando… cerré los ojos… por unos breves segundos…
Sin darme cuenta choque contra una persona y esta cayó al suelo… al igual que yo… — ¡ouch! ¡Fíjate por donde vas niño! – dijo una voz ligeramente familiar… yo de inmediato abrí mis ojos para visualizar de quien se trataba… quien más si no la directora Williams… — ¿Directora?! – dije un poco asustado… ella mientras recogía sus documentos me miro de inmediato… — espera… ¿Jake? – dijo muy sorprendida… yo levantándome asustado me di media vuelta y ya marchándome la directora me detuvo… — ¡Jake! Espera… por favor… ¿Podemos hablar? – dijo mientras yo un poco confundido… acepte… después de todo… no me tomara mucho tiempo…
Asentí con mi cabeza y pregunte… — ¿Qué sucede directora Williams? – ella se agachó y tomándome del hombro dijo… — ven debemos ir con la señorita Abby… debe encargarse de ti… - yo de inmediato me alejé de ella… — ¡no! – dije enérgicamente… mirándola asustado… negué con la cabeza… — me tengo que ir… - ella con una mirada entristecida… dijo… — Jake… por favor… alguien debe cuidarte… - yo con una mirada fría le contesté… — ya me están cuidando… y yo los cuido a ellos… ya tengo una familia directora… gracias… - así que empecé a correr y ella tratando de ir tras mío… empezó a gritar — ¡POLICÍA! – para mi mala suerte… uno se encontraba cerca y acudió de inmediato al llegar la directora le dijo… — atrape al niño… ese es Jake Marsh – de inmediato este empezó a correr tras mío y llamo a refuerzos… — ¡central, central! Estoy en persecución del niño dado como perdido… Jake Marsh solicito refuerzos… el niño trata de huir… -
Genial… lo que me faltaba, así que metiéndome entre callejones… seguí sin parar… “Vamos, vamos” no me pueden atrapar… debo contarle a Andy sobre el plan… si me atrapan… ¿Qué pasará con Andy, con Pelusa… con los pequeñines de Diana? ¿Qué pasará con la casa abandonada?... así que tomando fuerzas empecé a correr más rápido… mientras el policía por detrás gritaba… — ¡EY! ¡DETENTE! – yo ya muy cansado tras varias calles… empecé a escuchar sirenas… y al llegar a una esquina, una patrulla se detuvo enfrente mío… — ¡alto ahí pequeño! – yo mirándolo asustado me metí al callejón que estaba junto a mí… y empecé a escabullirme entre las paredes… como si de un gato me tratara… para mi suerte… las casas estaban separadas lo suficiente como para que un pequeño niño como yo pasara… y no alguien adulto… así que después de unos minutos llegue hasta el otro lado…
Allí me detuve, mientras los oficiales empezaron a rodear el área… yo mire mis posibilidades… solo había una cerca y tras esta parecía que desembocaba a un barranco el cual llevaba al río de la ciudad… tomando un poco de valor la escale… y estando arriba de esta un oficial grito — ¡alto ahí! – yo mire asustado… y me tenían apuntando… con su arma… — ¡no puedes disparar! – grité muy asustado… de inmediato más oficiales llegaron… y él mirándome con una sonrisa dijo… — ¿Cómo estás tan seguro? – yo… de inmediato me paralice del miedo… trague saliva… y dije… — no puedes disparar… porque no soy ningún criminal… - el continuo con su sonrisa malévola… — ¿Quién me asegura que no? Gracias a ustedes pequeños… la policía ha sido ridiculizada… acabar con uno de ustedes pequeños mocosos entrometidos… sería lo mejor que podría hacer…
Yo en ese momento sentí como la sangre se me helo… estaba hablando en serio… y dispararía… los policías que estaban junto a él no decían palabra… — ¡baja! O te bajo a tiros, pequeño… tú decides… - yo empecé agitarme… y no sabía que hacer… las manos comenzaron a temblarme… y él por mientras coloco su dedo en el gatillo y empezó a contar… — ¡uno! – yo no sabía que hacer… mire hacia atrás mío y se encontraba un gran barranco… y al frente mío un oficial a punto de dispararme… — ¡dos!! – ¿Salto?! ¿Me dejo atrapar? Que… ¿Qué otra posibilidad hay? — ¡Vamos chico no me hagas contar hasta tres! – yo lo único que pude hacer es cerrar mis ojos… y esperar que haya un rayo de esperanza…
Justo después de cerrar mis ojos… escuché… — ¡tres! –
…