La voz de Liam era demasiado alta. Braden frunció el ceño y colgó con expresión fría. Braden se preguntó qué estaría tramando otra vez aquella mujer. —¿Qué ocurre, Braden? ¿Le ha pasado algo a tu mujer? Braden se había levantado y estaba a punto de marcharse cuando oyó a Liam gritar al otro lado de la línea. Volvió a sentarse. Había una televisión en el restaurante. Pidió tranquilamente al camarero que la encendiera. Shirley apareció en la televisión. Estaba vestida de blanco y tenía la cara pálida. Estaba anunciando lastimosamente a cientos de periodistas que Braden se había divorciado de ella. —Siento comunicar a todo el mundo la triste noticia de esta manera. Hoy, mi matrimonio de cuatro años con el señor Stewart ha llegado a su fin. Elegimos separarnos pacíficamente y ambos estam

