Después de ver la grabación de la rueda de prensa, Howard guardó silencio durante largo rato. Su rostro lleno de arrugas mostraba una expresión de pesadez. Braden dejó escapar un silencioso suspiro de alivio. Braden pensó que Howard por fin sabría que hacían falta dos para bailar el tango. Era cierto que no amaba a Shirley e hizo algo para herirla. Sin embargo, Shirley tampoco le quería a él. Amelie y él se vieron obligados a fingir que estaban enamorados. Shirley y Ewan tenían una relación de verdad. Ella estaba dispuesta a dar a luz al hijo de Ewan. Su divorcio era, obviamente, un acuerdo tácito. ¿Cómo podía cargar con la culpa? —Abuelo, como puedes ver, Shirley está deseando divorciarse de mí. Así podrá estar con su gigoló como quiera. De lo contrario, no habría estado tan ansiosa

