La casa de los Wilson. Shirley se sentó junto a la ventana del segundo piso y miró al exterior durante largo rato, pero no vio a May. Shirley sacó el teléfono y siguió llamando a May, pero seguía sin poder comunicarse. —Qué raro. Está oscuro. ¿Por qué no ha vuelto May? ¿Adónde ha ido? Cuando Shirley se despertó esta mañana, vio la nota que May había dejado sobre la mesa del comedor. Decía que May iba a ocuparse de unos asuntos privados y que volvería cuando hubiera terminado. Le dijo a Shirley que no se preocupara. Sin embargo, había pasado un día y May había perdido el contacto. Era extraño. Pensando en su reciente situación y en la cantidad de gente que esperaba una oportunidad para vengarse de ella, a Shirley le preocupaba que May estuviera en apuros. Al ver que el crepúsculo se

