—Cherry no confesó nada... Karen dijo con indiferencia —Sólo creo que, basándome en mi impresión de la señora Wilson, usted no es alguien que haría algo así. Después de todo, usted no tiene un motivo, y no vale la pena. Shirley resopló —Sí, no tengo motivos y no merece la pena. Tú puedes entender un razonamiento tan obvio, pero Braden no. —Braden tiene una personalidad simple. No entiende lo complicada que es la gente. —Sí, es tan simple como un idiota. Los dos no pudieron evitar sonreírse. Keith estaba acostado en la cama del hospital. Tenía una pierna escayolada. No podía moverse en absoluto. Se encontraba en un estado muy lamentable y estaba muy agitado. Al ver entrar a Karen y Shirley, parecía haberse agarrado a una pajita salvavidas. —Has llegado en el momento justo. Dense pr

