—¿Ah, sí? Shirley se sintió intrigada al instante. Cuando investigó a Rocco, también comprobó la dirección IP del que encabezaba la lista de recompensas. La dirección estaba en el Grupo Stewart. Quién estaba detrás de la identificación era evidente. Shirley no esperaba que Braden, una persona tan orgullosa, adoptara un método tan despreciable para conocerla, lo que destruía por completo su imagen despiadada y fría. Así que no pudo esperar a reírse de él. —Dile que espere allí. Enseguida voy. Shirley se levantó y apagó el ordenador. Se estiró cómodamente y fue directamente al restaurante. —¡Shirley, estoy aquí! Mollie se paró en la entrada del restaurante y saludó a Shirley desde lejos. Como ese programa de emisión en directo le hizo ganar una gran fortuna, reservó directamente tod

