Esta pelea atrajo inmediatamente la atención de la gente de alrededor. Shirley encontró un asiento en un rincón tranquilo y se sentó despreocupadamente. Cruzó las piernas y esperó a que Cordell hiciera un movimiento. Entonces, Shirley protegería a Nancy y le daría una lección a Cordell. Sin embargo, la reacción de Cordell la hizo mirarlo de otra manera. Después de recibir cinco bofetadas de Nancy, Cordell ni siquiera frunció el ceño. Seguía mirando a Nancy cariñosamente. —Nancy, abrázame, ¿vale? Cordell tenía moratones tanto en la mejilla izquierda como en la derecha, pero hizo caso omiso y abrió los brazos, solo quería abrazar a su amada. —¡Vete a la mierda, escoria! Nancy se enfureció aún más. Continuó abofeteando la cara de Cordell, e incluso sintió dolor en su mano. La gente de

