No puede más, ella está sacando la parte perversa que él posee, profundiza el beso tomándola del cuello, ella siente que se está asfixiando, apoya sus dos manos en el pecho de él para separarse, en el segundo intento ella lo logra, su respiración está acelerada. Estuvo mucho tiempo sin oxígeno, que le está costando recuperar el aliento. ―Lo lamento me dejé llevar. ―Me gustó mucho, solamente dejé de respirar por un raro. ―Tienes que aprender a respirar mientras nos besamos. ―Es que siento muchas cosas en mi cuerpo cuando te beso. ― ¿Te gusta sentir esas cosas? ―Sí, me gusta tanto que no deseo dejar de besarte. ―Si te acaricio la pierna como lo estoy haciendo en este instante también sientes cosas bonitas. ―Siento, algo diferente, me da vergüenza decirlo. ―cuando él la toca de es

