Escucho el Vals de la bella durmiente de Tchaikovski, una gran melodía que me hace recordar que a los 16 años fui parte de la obra " LA BELLA DURMIENTE " .
Me despierto nuevamente, no recuerdo cuando me quede dormida pero seguramente fue el medicamento que suministró la enfermera antes de cambiar su turno.
Veo al doctor Santiago sentado en una silla a lado de mi cama, esta vez no tiene bata, solo tiene una playera tipo polo azul y jeans azules.
- Volvi a despetar- Digo con tristeza.
- Claro que volviste a despertar, seguro el cambio de medicamentos te hizo sentir más cansada y por eso dorministe nuevamente pero todo esta perfecto-
- Nada esta perfecto, mi vida si era perfecta antes de ese accidente- le contesto con tristeza.
- Por lo que vi en tu diario, todo lo veías perfecto pero no era perfecto- El doctor Santiago me dice con seriedad.
Miro molesta al doctor ¿Qué sabe él de mi vida? Yo era muy feliz y claro que mi vida era perfecta.
- Nadie le dio autorización para leer mi diario ni ver mi teléfono celular- Lo miro con cara molesta.
- Cierto, le pido disculpas pero no sabes nada de usted y ocupaba información como su doctor- Me dice con seriedad.
Miro al doctor de forma desafiante aunque esa cara perfecta me hace olvidarme hasta por que es mi molestia.
El doctor extiende su mano como si quisiera cerrar un trato mientras me dice.
- Creo que empezamos mal, me presento mi nombre es Santiago Diaz León pero mis amigos me dicen Santi, soy neurocirujano en el Hospital de Zúrich, al igual que tú, amo mi profesión. -
Acepto su mano en señal de paz, no se quien puede vivir enojado con este hombre, su sonrisa también es perfecta y me muestra un poco su dentadura blanca.
- Me llamo Johana Ruíz Echeverria y mis amigos me decían Joo, era bailarina de Ballet y ahora soy una minusválida- Le contesto molesta.
La cara amable del doctor cambia tras mis palabras ahora se ve molesto y no entiendo su actitud.
- Puede apagar esa música - Le añado enojada.
- Realmente no es música es melodía y creo que las bailarinas de Ballet aman ese tipo de melodías- Me contesta con un tono serio sin expresión alguna.
- Claro cualquier bailarina, yo nunca más podré bailar- Le contesto enojada.
El doctor apaga el reproductor, me mira a los ojos molesto pero toma mi mano.
- ¿ Siempre eres así de dura? Ya te dije que apenas estas despertando necesitamos estudios para darte un diagnóstico- Se dirige conmigo con seriedad pero si fuéramos amigos.
Entra una enfermera agitada y con sentido de emergencia.
- Dr. Ruiz, sabía que aquí lo encontrariamos, el paciente de la habitación 40 tiene nuevamente una crisis.- mientras espera la respuesta del doctor recupera la respiración.
- ¿ Y el doctor Letren?- pregunta molesto.
- Esta en quirófano, el doctor en guardia es el doctor Martínez pero no lo localizados ni a la doctora Lima.
- Seguramente estan en el área de descanso- contesta molesto.
- Voy a buscarlos-
- No Sandra, yo voy a atender al paciente- le dice con seriedad.
Molesto se levanta de la silla, se dirije a la puerta y voltea para decirme.
- No hemos terminado esta conversación-
- Es cierto que ya despertó la paciente durmiente, han pasado 3 años- contesta asombrada la enfermera.
Santiago mira más que enojado a la enferma y mi mente se confunde pero ya tengo las respuestas que me surgieron cuando vi aquella doctora.
- Sandra, ve a buscar a la doctora Lima- Le ordena gritando a la enfermera.
Veo partir al doctor Santiago pero me quedo con muchas dudas en mi cabeza.
Llega una joven de tez blanca, cabello obscuro y ojos marrones, me sonrie mientras plática conmigo.
- Es una buena noticia que haya despertado.- dice emocionada y sonriente la joven que lleva una pijama quirúrgica.
- Gracias - Le digo sin ilusión y confundida al no saber quién es.
- Me llamo Lila soy una de las trabajadoras sociales y se que no quieres revivir el accidente pero necesitamos información- Me dice la joven sonriente.
- Creo que el doctor Santiago sacó información suficiente de mi celular- Le contesto molesta y trato de cerrar los ojos para dar por terminada esta conversación.
- No lo digas y menos en ese tono, el Dr. Díaz trato de ayudarte y si mis directivos lo saben son capaces de correrlo del programa de extranjeros- Me contesta preocupada.
Miro a Lila y no quiero lastimar a nadie con mi actitud, aunque ahora estoy molesta no quisiera que nadie perdiera su trabajo por mi.
- Me llamo Johana Ruíz Echeverría, tengo 18 años, bueno eso tenia hasta el accidente, soy Mexicana, me dedicaba a ser Bailarina de Ballet Profesional y ahora estoy sola en el mundo- le digo de manera molesta.
- Sola no estas- Escucho la voz del doctor Santiago que está entrando a la habitación.
- Dr. Díaz, pensé que no había venido a trabajar- La trabajadora social le dice sorprendida.
- No lo hice pero parece que todos saben donde encontrarme- Contesta el doctor.
Lila se rie y Santiago se recarga en el marco de la puerta.
- Sabes que en este hospital todo se sabe.- La trabajadora social se ríe.
- Lo sé, Lila ocupo que hables con la enfermera sandra, tuvo una imprudencia y no la quiero en mi servicio- El doctor le dice molesto a la trabajadora social.
Lila se pone seria, afirma con la cabeza mientras Santiago se va de la habitación y yo sigo con cuestionamientos que contesto lo más amable posible.
SANTIAGO
Después de ver a mi amiga Lila interrogado a Johana me dirijo a mi consultorio que se encuentra en un piso abajo de terapia intensiva.
Hoy es mi día de descanso pero desde que pasó el accidente y la traición me dedico a venir al hospital a cuidar a Johany como le digo de cariño desde hace un par de años que empece a revisar su celular.
Trabajo en el mejor hospital del mundo pero tambien es tan chico que todo el personal y pacientes se enteran rápido de los rumores de pasillo.
Cuando decidieron trasladar a Johany del hospital del pueblo donde fue el accidente a Zúrich, no dude en que fuera en el hospital donde trabajo en un programa de extrajeros.
El hospital y los seguros de gastos médicos de su compañia accedieron a que se quedara aquí, lo que hizo que iniciará mi especialidad en Neurología y empecé mi tesis con el caso Bella Durmiente aunque en mi computadora lo tengo guardado como La Bella Bailarina Durmiente.
Antes que supiera su nombre le decía Bella por que su rostro me producía la belleza de una mujer.
Pronto mis colegas relacionaron mi sobre nombre con el cuento de hadas de la Bella Durmiente que dormía 100 años antes de despertar por un mágico beso.
Doctores, Enfermeras y personal del hospital la llamaron La Bella Durmiente.
Reviso las radiografías del caso de Johany y sé que necesito estudiar los efectos secundarios de un accidente de esa magnitud.
Escucho que alguien toca a la puerta mientras hago anotaciones en mi computadora doy ordenes que pase quien sea que este, detrás de la puerta.
Al abrir la puerta veo que es mi mejor amigo el doctor Letree, al igual que yo esta en el programa de extranjeros a diferencia que él es un excelente cirujano ortopedista.
- ¿Que quieres?- Le pregunto en cuanto lo veo.
- ¿Arreglando la tesis?- Letree me pregunta mientras toma asiento en una silla para mis pacientes.
- Sabes que lo hago- Le contesto con seriedad.
- Sandra me dijo que la quitaste de tu servicio - Me dice mientras juega con una pluma.
- Ya te fue con el chisme tu noviecita- digo molesto sin dejar de escribir.
- No pero la conozco demasiado bien, así que tuvo que confesar- Letree me aclara.
- Debió decirte la razón por que no la quiero en mi servicio- lo miro a los ojos
- Fue por la imprudencia con la bella durmiente- Letree me contesta, ya sabe la historia.
- Una imprudencia que no puedo dejar pasar Letree- Le contesto con seriedad y hablando como médico.
-Santiago no seas cruel y despiadado, a ella le sorprendió como a todos- Letree pone su cara sobre mi escritorio.
- Ya pase el reporte a Lila, habla con ella- Le digo molesto.
- Te van a poner a la pesada de Rita- Letree me dice tratando de defender a su novia.
- Rita es una buena enfermera- Le respondo con sinceridad.
- Se te olvida que nos contra dijo en caso del señor Stuyus- Letree dice preocupado.
Aclaro que el error fue de él y no cambiare de opinión asi que se va mientras yo termino mis anotaciones de tesis.
Voy al cuarto de Johana y veo que esta Rita una joven enfermera Alemana apasionada por la medicina.
Ella queria ser doctora pero sus posibilidades económicas la hizo terminar en enfermería pero lo hace muy bien.
- No haga ruido Dr. Díaz, acaba de dormirse con el sedante que le administró la doctora Cuyu-
Se ve tan hermosa dormida que me encanta verla dormir, asiento con la cabeza y la enfermera sonríe mientras me deja solo viendo dormir a Mi Bella Bailarina Durmiente.