Elizabeth seguía dialogando por videollamada con Germán, estaba segura qué no le mentía, él le mostró él pie, le habían puesto como 15 puntos, estaba en silla de ruedas, lo ayudaban las enfermeras personales, tenía qué estar en esa condición, durante dos meses sin poder moverse. Elizabeth le propuso algo. —¿Quieres qué viaje, y nos veamos? —Mi chiquita hermosa, tienes qué estudiar; deja qué pase él tiempo después vemos, no querrás perder de rendir materias a causa mía, tengo la enfermeras, mi madre está un poco mejor, estoy en un país qué no me acostumbro, a mi gente qué me ayuda, mi secretaria, No te preocupes por mí, estaré bien.Tesoro de mi alma, no sabes lo qué te extraño, pronto podré viajar no podre, subir los escalones tendré que subir con él ascensor. Elizabeth comenzó a reírse

