Faltaban apenas algunos días para volver a casa Inés, se había encariñado mucho con Elizabeth, también estaba Natalia, ellas cada vez que podían salían a dar una vuelta o se juntaban a charlar en un café, Elizabeth pasó por aquel lugar de trabajo dónde se encontraba Germán, lo llamó por teléfono. —Hola ¿Cómo estás? ¿Aún estás de viaje? — Si, querida me encuentro en otro lugar en estos momentos, he tenido qué viajar por problemas personales, mi madre se encuentra viviendo en España, en este momento me encuentro acá, ya vamos a tener tiempo para vernos. — Te llamé para despedirme, vuelvo a casa, será muy triste, ya no estará mi padre. —tranquila todo pasará, deseo qué te vaya muy bien. Elizabeth se despidió de German, sus ojos se llenaron de lágrimas, aún no se habían podido ver en mu

