Elizabeth le hizo un llamado a su madre, había terminado de preparar un biscochuelo de esos qué venden en los supermercados, solo le agregas leche y tres huevos y luego lo bates. —Hola madre, sabes solo he podido sacar una materia, los últimos años se pone más difícil. —Hija, quiero qué vengas a casa, te extraño mucho, este fin de año qué pasó no has venido hija querida, de igual forma, tú dinero lo reservé para ti, fuerza hija tú puedes. — Gracias, mami eres un encanto como madre, mi orgullo, mi razón de ser. Elizabeth se despidió de ella,en su corazón sintió una herida muy profunda qué estaba abierta, no podía contar a su madre, qué había tenido un hijo, y menos con aquel juez, sus lágrimas comenzaron aparecer, le costaría mucho terminar su carrera, ahora no solamente debía ir de lun

