Elizabeth, se encuentra en casa de su madre disfruta de sus hermanos, sus abuelos, de vez en cuándo sale con Paula su amiga, por momentos siente que Germán le miente, otra vez lo agregó a su celular. Han pasado tres semanas Elizabeth, se siente un poco confundida, vive en un mundo lleno de inquietud, llama a Ignacio, su corazón lo tiene ocupado. —Hola ¿Cómo estás? en esta mañana me levanté Y pensé qué pasaría por casa de Paula, luego por tú negocio me voy en bicicleta. —He, Perdida ¿Cómo andas? acá estoy en él negocio, puedes venir cuándo quieras. Elizabeth, sale andar en bicicleta, pasa por casa de Paula, justo afuera se encuentra con Adela, la abuela de Paula, está sentada con uno de sus tejidos. — ¡Hola buenos días! Abuela Adela, ¿Cómo está usted?¿ Se encuentra mi amiga? —Pasa q

