Adiós

2701 Words
- Aún no puedo creer que te vayas Ali. Me detengo en mi trigesimo quinto viaje del closet hasta la cama, llena hasta arriba de ropa esparcida por todos lados, y observo a mi amigo. Jude se encuentra precariamente recostado, o más bien despatarrado, en el único espacio vacio de mi cama repleta de ropa. Se apoya contra el cabecero de madera y le sirve de colchoneta improvisada a Mufasa, que disfruta del momento sin pudor alguno. Ya perdi la cuenta de las veces que ha dicho la misma frase exacta desde que le conte anoche de nuestra mudanza exprés, el ascenso milagroso de mamá y mi flamante entrada al elitista instituto de Londres, que sobra decir no tardo en googlear en contra de mi voluntad e interes cero. Siendo sincera, su clara tristeza ante la noticia de nuestra marcha me da cierta alegría. Al menos alguien me va a hechar de menos en este maldito pueblo. Mufasa suelta un ladrido entonces, como si apoyara a mi amigo en su incredulidad. A lo que éste automáticamente procede a acariciarle la cabeza con cariño. Justo detrás de sus orejas peludas, su lugar favorito. Obiamente se gana un lametazo de amor en respuesta, lo que hace empezar todo el proceso de nuevo. Por un momento simplemente me quedo ahí mirando la escena frente a mi. No soy una persona especialmente sensible o emocional. No del tipo que haria un drama de esta situación. Pero ahora mismo no puedo evitar pensar en lo mucho que hechare de menos estos momentos con Jules. Pueden parecer simples, e incluso cotidianos para muchos. Para mi lo eran hasta hace un momento. Es triste decirlo pero, no es hasta ahora que me percato de lo mucho que significaban para mi en realidad estos momentos robados de la tortura diaria que es mi vida. Cuando vives en un estado de alerta constante, tu vida una penumbra oscura en la que sólo te dedicas a reforzar tú coraza hora a hora, minuto a minuto, solo para evitar entrar a cualquiera, evitar que cualquiera entre y tenga el poder de realmente lastimarte. Aprendes a no ver la luz de momentos como este, ni a las personas que no te hacen querer reforzar tú armadura, sino abrirla, solo un poco. Jules es esa persona para mi, de hecho es el único que tiene tal honor. Ayer en la noche, antes de armarme del valor suficiente para hablarle de los últimos acontecimientos del día. Hablamos por lo que se sintieron horas. Bueno más bien Jude hablaba y yo simplemente le escuchaba y daba mi opinión de vez en cuando, muy de vez en cuando. Y por supuesto, Jonah fue un gran protagonista en esa conversación. Asi como algunos otros problemas, que parecen nunca faltar en nuestras vidas, pero que sin duda parecen más soportables y llevaderos cuando estamos juntos o simplemente hablamos. Aunque yo no soy muy fan de la parte de hablar, la verdad. De hecho, muchas veces a lo largo de los años me he preguntado si acaso soy una buena amiga en realidad para Jude. Ya que bien visto no aporto demasiado a nuestra amistad que digamos. Siendo sincera no soy ni la persona más comunicativa, ni la más expresiva del mundo, de hecho todo lo contrario. Tampoco soy alguien especialmente cariñosa o el tipo de persona que alegra el día de otros. Una vez de hecho se lo pregunte a Jude, y su respuesta aún hoy me hace sentir cálido el corazón. "Eres la mejor amiga que podría desear Ali. Puede que no hables mucho o hagas mucho drama de las cosas como yo, pero escuchas, escuchas y siempre, siempre, estas ahi para mi. Eres la persona que más me ha escuchado en mi vida Ali, y la que menos me ha juzgado. Siempre me has apoyado, incondicionalmente, desde el primer día. Asi que si Alina, por supuesto que si, eres la mejor amiga del mundo para mi, la que no podría ni haber pedido, y no te cambiaría por nada ni por nadie, jamás" Después de eso no dejó de abrazarme como un oso cariñoso por una buena media hora casi dejándome sin aire en los pulmones. A pesar de mis protestas. Aunque debo admitir que no fueron muy en serio, al menos ese día. Estaba demasiado conmovida por sus palabras para siquiera fingirlo. Ahora le miro, su linda cara enfuruñada de esa forma que solo parece conseguir él, sin dejar de parecer el más lindo del mundo, como ese Jimin de BTS que tanto ama e idolatra con pasión. Siempre espera pacientemente, sin molestarse por mi tardanza al responderle, o mi nula respuesta. Su infinita paciencia es una de las razones por las que nuestra extraña amistad a durado tanto. Realmente tiene la paciencia de un santo nivel buda. Con eso en mente mis ojos se detienen en su mano acariciando a Mufasa. Suavemente dándole todo el cariño y el amor que yo me siento demasiadas veces incapaz de darle. Porque lo sabe, como pocos en mi vida Jude realmente sabe porqué no puedo ver o tocar a mi perro como cualquier persona lo hace con sus mascotas. Tanto como no puedo ver mi propio reflejo por demasiado tiempo en el espejo. No sin verle, siempre verle, como una maldita sombra sobre mis hombros. - Tierra llamando a mi mejor amiga que se va a tierras extrañas y lejanas sin miiiii. Mis labios tiemblan, siempre a punto de sonreír gracias a la gracia tan única de mi amigo. Siempre parece tener alguna clase de radar para detectar cuando mi mente divaga por terrenos oscuros, y siempre, sin falta, me saca de ellos. Al menos cuando está cerca, no sé que haré sin el cuando me vaya, en realidad, no sé que hará él sin mi. - No es una tierra extraña Jude, es Londres - digo, reanudando mi tarea. Jude resopla, ofendido. - No Epstein, pero si lejanas, muuuyyy muuuyyy lejanas de aquí. Mufasa vuelve a ladrar entonces y Jude, sin falta, le vuelve a acariciar. Es como un ritual entre ellos, él siempre le apoya, y él siempre le acaricia en recompensa. - Seguiremos escribiéndonos. Jude me mira, aún acariciando a Mufasa, y por lo que probablemente es una primera vez en nuestros años de amistad, esta realmente serio, lo que me hace detenerme nuevamente. Nunca es bueno cuando hay seriedad entre nosotros. - Pero no estarás aquí Ali, ya no tendré a mi mejor amiga conmigo, ¿lo entiendes?. Su tono de voz, normalmente tan lleno de energía colorida y positiva, aún en los escenarios más oscuros, ahora esta triste, totalmente desolado, y me destripa por dentro. Lo que más duele es que realmente Jude esta exteriorizando mis propios temores ahora mismo. Saber que le dejaré solo en este infierno en el que hasta ahora hemos sobrevivido juntos. Pensar que ya no estaré ahí para limpiar sus heridas y consolar su corazón herido, que entrega con demasiada facilidad. No puedo soportar pensar que le abandono, que le dejo tirado aqui, solo. - Jude... Niega con la cabeza, detenido mis palabras antes de que salgan. Aunque en realidad no sé que puedo decir ahora mismo. No tengo mucha practica en esto de consolar con palabras, mi especialidad es el silencio, el apoyo silencioso, el hablador siempre ha sido Jude en nuestra relación. Decido tomar entonces una técnica suya, antes de que las lágrimas que puedo ver en sus dulces ojos caigan y terminen de destruirme. - Entonces, ¿que paso con Jonah al final?. Anoche Jude me contó que luego del interludio en las gradas, él y Jonah quedaron en verse en el cine. A escondidas claro, impensable para el súper macho ser visto por sus fans y seguidores de la mano del chico al que supuestamente ama hiendo al cine como cualquier pareja. Pero después de soltar la bomba de la mudanza no me contó nada más. Aunque al ver sus ojos ahora puedo decir antes de que diga nada que las cosas no fueron bien, como de costumbre. Suelto un suspiro y me siento a su lado en la cama, hombro con hombro, ambos apoyados en el cabecero de la cama mirando hacia al frente. Inmediatamente, Mufasa se pone entre ambos, apoyando su cabeza entre las piernas de los dos con un leve gemido saliendo de su garganta. Es casi como si sintiese el cambio de ánimo en la habitación, de malo a peor. - ¿Que pasó?. No responde de inmediato, parece sopesar que tanto decirme. Sabe que me molesta muchísimo la forma en que lo tratan los idiotas que se le acercan claramente para usarlo y botarlo. Sabe que odio de forma aún más cruda al imbécil de Jonah por dejar que su manada de perros machistas maltraten y golpeen a Jude frente a sus ojos sin hacer nada. Pero también sabe que escucharé lo que tenga que decir y que estaré aquí para cuando termine, al menos ahora aún lo estaré. Finalmente, después de un largo momento, habla, y no, no es lindo. Pero no es una sorpresa. - Fue con Sharon - me estremezco junto a él - su plan era que nos viéramos en el baño luego de que su novia y amigos idiotas se burlaran de mi durante toda la maldita película - se encoje de hombros levemente - solo quería sexo divertido y secreto al final. El "como todos" queda suspendido en el aire entre nosotros por un largo momento en el que solo tomo su mano y aprieto con fuerza en apoyo, como siempre. - Lo siento Jude, es un imbécil, todos lo son, lo sabes. Jude asiente pero no dice nada en respuesta. Siento sus hombros sacudirse a mi lado, los silenciosos sollozos y suspiros profundos de su corazón roto, otra vez, por otro maldito cobarde. Me quedo a su lado, con su mano en la mia, y simplemente le doy la privacidad que necesita ahora mismo. La privacidad para desahogar su corazón por lo que probablemente sea la última vez conmigo a su lado. De alguna extraña manera, extrañare también estos momentos. Estos instantes que me recuerdan que aún soy humana, que tengo empatia, sentimientos, que soy capaz de amar y apreciar, de consolar, a mi manera, pero puedo. No soy como él. Eso me digo en momentos como este, espero creérmelo algun día. Los minutos pasan, y Jude va recuperándose poco a poco de su dolor, el último suspiro que suelta tiene el distintivo tono del alivio, la liberación de un gran peso. Esa sensación que casi me hace sentir celos. Entonces aprieta mi mano, aún no me mira, sus ojos hinchados de tanto llorar fijos en la pared opuesta. Entonces destroza otro pedazo de mi corazón, ese que ya esta roto y lleno de cicatrices desde hace demasiado tiempo atrás. - Te voy a extrañar muchísimo Ali, más de lo que puedas saber - suspira quedamente - pero, una parte de mi no puede evitar alegrarse de que al menos tú puedas irte de este maldito pueblo, que puedas empezar de cero - suspira de nuevo, sus ojos cerrados con fuerza, como si en su mente saboreara como seria algo así para él - olvidar y seguir adelante con tú vida, vivir Ali, eso es lo que quiero para ti, eso es lo que deseo para ti mi amiga, asi que.... Abre sus ojos de golpe, fijandolos en mi, una seriedad nada propia de él llenando su expresión, una decisión en sus ojos. - Tienes que prometerme que lo harás Ali, tienes que jurarme que al menos lo intentaras, que lucharas, contra ti misma si es necesario, pero intentaras seguir adelante, intentaras olvidar, intentaras perdonarte y dejar de castigarte - respira bruscamente - si no lo haces por ti hazlo por mi, por mi que no sé que diablos haré sin ti pero lo intentaré maldita sea Ali. La behemencia en su voz, las palabras descarnadas que deja salir por primera vez en todos los años de nuestra amistad. Palabras que nunca fueron dichas en voz alta antes, pero que en el fondo siempre supe que solo el sabía, que sólo el podía notar. Porque solo alguien roto puede ver las fisuras en otro, y Jude esta roto. De distinta forma, por distintos motivos, pero lo está, tan roto como yo. Siento algo caliente bajar por mis mejillas, lágrimas, tan silenciosas como mi voz ahora mismo. Mi garganta comprimida por las palabras de mi mejor amigo, quien esta vez y por primera vez me exige que responda, sin conformarase con mi silencio por una vez. - Necesito que me lo jures Ali, juramelo por favor - su voz se rompe con la última palabra mientras me pide y ordena al mismo tiempo. Su tierno rostro está tan lleno de lágrimas como el mío. Podría mentirle, fácilmente. La mentira es algo que se me da con una naturalidad siniestra. Pero irónicamente, no puedo mentir a Jude con la misma facilidad que a todo el mundo, incluyendo a mi mamá. No puedo fingir con él, no con la única persona que ha visto en verdad las cicatrices de mi alma, aunque solo sea una parte. La única persona que no pidió verlas, que no hizo más, sino que simplemente las vio, y se quedó. Viendo los ojos suplicantes y rotos de un dolor supurante de mi amigo pienso en mi madre. En sus propios ojos esperanzados de anoche y esta mañana, chispeantes de luz después de tantos años de solo mostrar oscuridad y desolación. Pienso en sus palabras al darme la noticia, tan parecidas a las de Jude ahora mismo, casi como si pidiesen lo mismo, solo que con palabras diferentes. Sé que ambos tienen razón, teóricamente este debería de ser un nuevo comienzo para nosotras. Una oportunidad de oro que pocos obtienen para iniciar de cero, para olvidar, para perdonar, perdonarme. Pero la realidad es que no puedo, no puedo perdonarme, no sin perdonarle a él. Ellos mismos no me perdonarian si lo supieran, si supieran todo en verdad. Aparto el pensamiento traicionero con una sacudida de cabeza casi imperceptible y decido que solo tengo que intentarlo, solo intentarlo. Conociéndome como me conoce, Jude solo me pide intentarlo, porque él lo sabe, él simplemente lo sabe. Y nunca he sabido como sentirme respecto a eso. Tomo una respiración profunda, larga y honda, para luego exhalar con fuerza. Cuando logro calmarme un poco, acompasando los latidos frenéticos de mi corazón con mi respiración más estable, abro los ojos, que ni siquiera había notado que tenia cerrados, y miro a mi amigo intentando transmitirle con mis ojos lo que probablemente jamás pueda decirle con palabras. Todo el agradecimiento que siento por haberle tenido todos estos años conmigo, siendo mi apoyo y mi único consuelo, el único que alguna vez me he permitido tener. Entonces solo le doy lo que me pide, lo que él necesita para poder seguir, saber que yo lo haré también, o que al menos lo intentaré. - Te lo prometo, te lo juro Jude, lo intentaré, intentaré hacerlo, por ti, lo haré, lo juro. Inmediatamente me abraza, apretandome con fuerza entre sus brazos que aunque son delgados y débiles dan los abrazos más profundos y fuertes, los más sinceros. Llora en mi hombro su emoción, su dolor pero también su alegría, y por una vez no protesto, o finjo protestar como siempre he hecho, solo le devuelvo el gesto débilmente. Falta de práctica a la hora de demostrar el afecto físicamente, o el consuelo, pero necesitando hacerlo en este momento, por él. Queriendo, necesitando, dejar un lindo recuerdo en ambos de nuestros últimos momentos juntos. Porque lo sé, sé que mamá no volverá a este pueblo jamás, y probablemente, yo tampoco. Por lo que este es el adiós, y no solo de Jude, sino de la yo que ha vivido todos estos años aquí. Porque contra todo pronóstico pienso tomar en serio la promesa que le acabo de hacer a mi amigo. Realmente lo intentare, intentare liberarme de mi prision autoimpuesta hecha de barrotes de culpa y auto odio, me liberare de él, en serio lo intentaré, cueste lo que cueste.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD