I N T E R R O G A T O R I O

2004 Words
Sala de interrogatorio, estación de Beazley Tanto Callen como Lain, Sabas y Buckley, se encontraban observando a Blaise a través del vidrio templado que los separaba de la sala de interrogatorio, completamente pasmados. —Entonces, ¿Neil es su hermano?— interrogó Buckley. —Así parece— respondió Sabas. —Comenzaré con el interrogatorio— informó Callen. Buckley asintió y Callen tomó una carpeta para posteriormente dirigirse hacia la sala de interrogatorio. Al ingresar a la sala, tomó asiento frente a Blaise quien lo observaba con desesperación. Callen ubicó la carpeta sobre la mesa y buscó las palabras correctas para informarle acerca de Neil. —Hemos encontrado a Neil— informó. La desesperación de Blaise se reemplazó por el alivio. —¡¿Lo han encontrado?! Callen fregó su rostro con una de sus manos y aclaró su garganta. —Escucha, Blaise. Hemos hallado a Neil pero sin vida. Y se silenció momentáneamente para darle lugar a Blaise para que lo procesara. —¿Qué?— los ojos de Blaise se cristalizaron— ¡No es posible! Y las lágrimas comenzaron a deslizarse por su rostro mientras era acompañado de un llanto desconsolador. Callen se levantó de su asiento y volvió a tomar la carpeta. —Regresaré en un momento, tomate tu tiempo— avisó para posteriormente retirarse de la sala. Callen se dirigió hacia la sala de planificación y observó con detenimiento el cuadro de pistas. —Tenemos a la persona equivocada— comentó Lain al ingresar a la sala. Callen llevó la mirada hacia el boceto. —Lo sé— respondió con frustración—Si tan solo la señora Ros hubiera podido ver su rostro. —Interroguemos a Blaise y vayamos a visitar a la señora Dolz en el pueblo de Keen. A estas alturas debemos seguir todas las pistas posibles, hemos tardado demasiado en atraparlo. Callen asintió y nuevamente volvió a tomar la carpeta para posteriormente regresar a la sala de vidrio templado en la que aún se encontraba Sabas. —¿Qué hay de Buckley?— interrogó Callen al notar que no se encontraba en la sala. —Fue a ver al sargento. Se está propagando el rumor de que si no podemos resolver el caso prontamente, pasara al equipo Tres de Crímenes Violentos. —¿Es que nadie puede ver que estamos haciendo todo lo posible? ¿Son los únicos que quieren verlo tras las rejas?— se quejó. Callen levantó la mirada hacia Blaise, quien había logrado calmarse, pero las lágrimas aún se deslizaban por su mejilla. —¿Ha dicho algo? Sabas negó con la cabeza. —A penas ha logrado calmarse. —Bien, intentaré hablar con él. Callen se adentró nuevamente en la sala de interrogación para seguidamente sentarte frente a Blaise. —Realmente siento tu perdida, Blaise, pero si queremos atrapar al culpable debemos aclarar algunas cosas. Blaise levantó la mirada hacia Callen y asintió con abatimiento. —¿Conocías a Lua Basil?— Callen estiró una imagen de la mujer hacia Blaise. Blaise negó con la cabeza. —No la conocía antes de verla mediante las cámaras de seguridad el día que ustedes visitaron al bar. —¿Dónde se encontraba aquella noche? —En mi departamento, puede comprobarlo con el guardia de seguridad. —¿Por qué no nos ha contado sobre su parentesco con Neil? —No creí que fuera importante, solo querían saber quien era el hombre de las cintas de seguridad, nunca imagine que realmente grave. —¿Qué hay del apellido? ¿Por qué tienen apellidos diferentes? —Lahoz es el apellido de mi padre, quien nos abandonó el día del nacimiento de Neil y mi madre quiso que llevara su apellido, Bonzo. Callen asintió. —¿No te pareció extraño que te enviara un simple mensaje pidiéndote unos días de descanso? —Aunque Neil es un trabajador ejemplar, no era la primera vez que lo hacía. Es mi hermano pequeño, por lo que simplemente dejo que haga lo que desee. Callen le enseño el boceto del presunto sospechoso. —Según la señora Ros, su vecina. Un hombre similar estuvo merodeando por la casa de Neil, el día del asesinato a Lua Basil e incluso después del mismo. ¿Le recuerda a alguien? Blaise negó con la cabeza. —¿Lo más lógico no es pensar que es obra del hombre de la cinta de grabación? —También creemos que se trata de él, pero aun así debemos descartar cualquier tipo de sospechoso, es por eso que debo preguntar esto. ¿Dónde estabas el día que se halló el cuerpo de Lua Basil? —Fue el mismo día que recibí el mensaje de Neil, según ustedes. Me encontraba comprando mercadería para el bar. Tengo todos los recibos de los lugares a los que fui y el resumen de mis tarjetas de crédito. —Según el guardia de seguridad, se lo ha visto salir a las seis de la mañana de su apartamento, ¿qué fuiste hacer durante ese horario, Blaise? Blaise suspiró con aflicción. —Salgo generalmente a hacer ejercicio por la mañana, hoy debía cambiar el horario porque tenía que realizar algunos trámites que llevarían tiempo. —¿Cuándo comenzó a sospechar de la desaparición de Neil? —Realmente no me gusta estar detrás de Neil como un niño pequeño, incluso después de la muerte de nuestra madre, hice todo lo posible para darle una mejor vida. Quiso independizarse y así lo hizo, con la condición de que se mudara cerca de mi apartamento. Quiso vivir sin que lo protegiera demasiado y así fue, hice lo posible por darle total libertad, por lo que cuando me envió el mensaje, accedí de inmediato y deje que se tomara unos días, pero nunca habíamos perdido contacto por más de un día. Aun así no quise ser una molestia y no me preocupe demasiado, pero sentia que estaba ocurriendo algo extraño, una mala sensación en el corazón— sus ojos se cristalizaron nuevamente. —Siento decirte esto, pero no fue Neil quien envió el mensaje, para cuando el mensaje llegó a tu teléfono, creemos que Neil ya se encontraba sin vida. Nuevamente, las lágrimas comenzaron a deslizarse por el rostro de Blaise. —En cuanto confirmen la realización de la autopsia, su cuerpo te será entregado. Blaise cerró momentáneamente sus ojos y las lágrimas no dejaban de correr. —Realmente lo siento mucho, Blaise— se disculpó Callen. Finalizó el interrogatorio al acercarse hacia Blaise para palmear su hombro. —Haremos todo lo posible para atraparlo— aseguró antes de retirarse de la sala. Callen se quedó de pie frente a la sala de interrogatorio completamente afligido. Lain se acercó hacia él. —¿Te encuentras bien? —¿Qué deberíamos hacer, Lain?— interrogó abatido. —Tiene que haber algo que podamos hacer, repasaremos el cuadro y luego iremos a ver a la señora Dolz. Regresemos a la sala de planificación— ordenó Lain. En ese momento, Blaise salió de la sala de interrogación. Realizo una pequeña reverencia a ambos y con la mirada desganada observó a Callen. —Tal vez es mucho pedir, pero agradecería que pudieran asistir a su entierro— Blaise extendió hacia Callen un papel con un número en él— Esperaré al aviso para poder llevar a cabo el entierro. Blaise se retiró de la estación y tanto Callen como Lain se quedaron inmóviles por un momento. —Lo ha asesinado porque sabía que iríamos tras él para pedirle información. ¿Tenemos derecho siquiera de asistir a su entierro?— indagó Callen con desánimo. —Vayamos a la sala de planificación y hagamos hasta lo imposible para atraparlo. Ambos caminaron hacia la sala de planificación y Sabas llegó casi al mismo tiempo. Seguidamente, arribaron Buckley, Athan y el resto del equipo. El desánimo inundaba la sala de planificación y es que la esperanza de finalmente poder atrapar al culpable de los asesinatos se había esfumado en cuestión de segundos. —Dejen que el equipo Tres de Crímenes Violentos se encargue del caso a partir de ahora— pidió Buckley. Tanto Callen como Lain lo observaron con refutamiento. —¡No podemos hacer eso, Buckley!— respondió Lain. —Haremos todo lo po... —¡No es suficiente, Messinas! ¡Hacer todo lo posible no fue suficiente y se ha cobrado más víctimas! —Danos un poco más de tiempo, por favor— pidió Lain. —Ese es el problema, Boyle. Les di tiempo y les pedí que hicieran hasta lo imposible para atraparlo, pero no sirvió de nada. —Buckley...por favor— pidió Callen en un ruego—¡Debemos atraparlo nosotros, no solo por las familias de las víctimas, sino por las mismas víctimas, por favor! Buckley suspiro con frustración. —Hoy era su última oportunidad. Si Lahoz resultaba no ser el victimario, entonces el caso pasaría al equipo Tres de Crímenes Violentos por órdenes de las autoridades superiores, no hay nada que pueda o puedan hacer. Lo siento. Buckley se retiró de la sala y un gran silencio inundo el lugar. Todos los miembros del equipo mantenían la mirada inclinada. —¿Cómo podremos siquiera mirar a Blaise a los ojos?— interrogó Callen. Lain levanto la mirada y observó a su abatido equipo. —No me rendiré tan fácil, ni ustedes tampoco. Atraparemos al asesino con o sin aprobación del sargento. El equipo levantó la mirada hacia Lain con sorpresa. —Solamente conseguiremos que nos despidan, Lain— comentó Callen. —¿Entonces nos quedamos de brazos cruzados? ¿Eh?— Lain observo al equipo con decepción— No pase días y noches sin dormir estudiando arduamente para graduarme como agente para simplemente quedarme de brazos cruzados cuando una dificultad se interpusiera frente a mí. Entiendo si ninguno de ustedes quiera meterse en problemas, pero yo no me quedaré simplemente a observar— aseguró con firmeza. Lain se retiró de la sala, dejando al equipo completamente en silencio. Al día siguiente, una llamada irrumpió el trabajo de oficina de Callen. —Agente Messinas, lo llamó del laboratorio de la doctora Allan, la autopsia del cuerpo de Neil Lahoz ya fue realizada. El cuerpo se encuentra listo para ser entregado a sus familiares. —Iré enseguida. Callen se dirigió hasta el escritorio de Lain. —Me han llamado del laboratorio, el cuerpo de Lain está listo para ser entregado— avisó. —¿Por qué se han comunicado contigo?— interrogó Lain levantándose de su asiento. —Tal vez no han sido notificados acerca del cambio de equipo. Vámonos antes de que lo descubran Buckley. Lain asintió y ambos se encaminaron hacia la salida, pero una voz los detuvo antes de salir. —¿A dónde creen que van?— interrogó la voz. Ambos se giraron hacia la voz. —¿A dónde creen que van sin mí? Ambos formaron una sonrisa al ver a Sabas parado frente a ellos. —¿Qué esperas para irnos?— interrogó Callen. Sabas sonrió y avanzo rápidamente hacia ellos. Esta vez, los tres viajaron en el vehículo de Lain, aunque de igual forma Buckley notaria su ausencia. Condujeron hacia el laboratorio y rápidamente se adentraron hacia la morgue en la que se encontraba la doctora Allan. —Buenos días, agentes— saludó la doctora. —Buenos días, doctora. ¿Qué puede decirnos? —Mismo lugar, mismo modus operandi. Callen asintió. —Avisaré a Blaise— informó Callen. Se dirigió hacia la entrada principal y marcó el número que Blaise le había brindado el día anterior. —Blaise, te habla el agente Callen Messinas. Solo quería avisarte que Neil está esperando por ti. —No era la forma en el que esperaba volver a verlo, pero al menos podre verlo una última vez— respondió con las palabras entrecortadas. —Esperaremos por ti en el laboratorio. Te enviaré la dirección en un mensaje, pero quería ser quien te avisara en primer lugar. —Te lo agradezco, Callen. La llamada finalizó y Callen regresó nuevamente a la morgue.
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