Capítulo 18

1447 Words
Narra Bellamy Lowell Abrí mis ojos al sentir unos murmullos constantes, me removi incómoda en la cama viendo como las dos mujeres discutían de manera baja acaloradamente. —Como le diremos acaso no lo has pensado, soy la única que tiene un poco de sentido común—dijo selene enfadada—No tuvimos que hacerlo fue un puto error y menos haberlo hecho sin decírselo a ellos lo ocurrido—ahí fue cuando empecé a sentir como una mano invisible tomaba mi corazón rompiéndolo y riéndose en mi cara. —Cállate de una puta vez Selene Campbell, no me toques los ovarios, lo hecho, hecho esta y no hay vuelta atrás, lo entenderán y seguiremos juntos—dijo apretando las cintas de su bata y cerrando la puerta de un portazo. "¿Es mi culpa?" —Mierda—dijo y me observo con seria—Bellamy—dijo de manera cortante enderezándose arreglando su cabello. —Ho..hola—dije agarrando la sabana tapando mi cuerpo con vegue —Si bueno Bella es mejor que te marches—dijo con incomodidad rascándose la nuca, yo agaché la mirada avergonzada—Ya puedes irte—dijo cortante contestando el teléfono dejándome sola en la gran habitación del hotel. "Soy una completa estúpida" Y eso fue el golpe de realidad que necesitaba para que mi burbuja se explotará, sentía como mi corazón se encogía haciéndome caer en una posible crisis de la que mi corazón no estaba listo, me baje de la cama con las piernas temblando tome mi ropa vistienome rápidamente las lágrimas nublaban mi visión cargue con mi teléfono y tacones en la mano, corrí tropezandome por mis lágrimas. "Me quiero morir" Fui una estúpida al hacerme la valiente, cuando claramente soy una maldita ingenua, tenía que irme, pero me duele no poder despedirme de Oliver, pero como podría mirarle a la cara después de lo que he hecho con sus madres, no puedo creer que lo hiciera, soy la peor persona del mundo, no vi a nadie y aproveche para salir de la gran hotel y tomar un taxi, salí del lugar con lágrimas en mis ojos abrazándome fuertemente, mientras lloraba. —¿Chica estas bien?—preguntó el señor mirándome por el retrovisor—¿Te han hecho algo? —dijo preocupado—Tengo un bate de béisbol en el maletero si necesitas que lo use solo tienes que decirlo señorita—dijo y solo le proporcione una sonrisa. —No se preocupe, no es nada de eso solo es un corazón roto—dije tartamudeando por las lágrimas intentando sacar una tenue sonrisa—Gracias. Con las manos temblorosas tomé mi móvil y llamé a la única persona que quería escuchar. "Kelly" Dime amor mio—su típica voz risueña hizo que mi rota alma se sintiera en un suave abrazo, y mis lágrimas brotaran sin cesar Donde estas Bellamy Lowell, ¿que mierda ha pasado?—su voz sonaba firme. Yo me deje llevar, pero soy una tonta—dije intentado quitar mis lágrimas. ¡Bellamy donde estás!—grito desesperado yo empecé a sentir como me costaba respirar, mi pierna se movía sin mi consentimiento, sentía como varios ticks en mi ojo. —Señorita, esta bien, por dios tranquilicese—dijo el señor Ke..kelly no no puedo—dije como pude con mis manos en mi cuello. Respira conmigo si, vamos amor si, inhala y exhala—yo intente imitar lo que me decía y parecía tener efecto. Eso muy bien—dijo y yo volví a respirar con normalidad. Estoy debajo de tu casa—dije una vez más calmada. —Esperare a qué su amigo la recoja señorita—dijo el señor yho sonreí y le pague—Seguro que solucionará lo que haya pasado, se ve que es una chica fuerte—yo reí ante sus palabras, unas que no merecía por qué no lo soy, no soy nada de lo que me ha dicho—No llore señorita, nadie se merece que derrame lágrimas. —Gracias—dije como pude y vi como Kelly estaba histérico mirando en todas las direcciones—Ahí esta mi amigo gracias—el señor asintió y se marcho yo corrí hasta los brazos de Kelly rompiendo en llanto, siendo cargada por él. —Vamos a dentro si—la gente nos miraba pero no me importaba, me subió a su casa y una vez allí nos dejó a ambos en su habitación—Bella amor habla conmigo, somos un dúo y tenemos que solucionar todo juntos—yo solo lloraba en sus brazos, unos brazos que me proporcionaban seguridad, esa que no tenía. —¡Ellas dijeron que fui un error! —grite desgarrando mi garganta—No se porque lo hice, no tuve que hacerlo, pero soy muy estúpida y no tuve que dejarme llevar, solo fui un juguete de un uso que no merece la pena, cuando me dijo que me fuera como si no valiera nada, me sentí tan sucia Kelly, no quiero sentirme así—mis lágrimas no cesaban. —Mierda, es mi culpa, sino te hubiera dicho nada, estarías bien conmigo—sentí como me apretó entre sus brazos y dejaba besos en mi cabeza—Lo siento muchísimo, no tendría que haberte alentado a ir. —No es tu culpa Kelly, fui yo quien quiso ir—dije mirándole con una sonrisa pero con lágrimas saliendo de mis ojos—No importa, ya no importa, estaré bien siempre estoy bien. "Eso es estaré bien" —Si estarás bien, vale, yo te voy a cuidar y no dejaré que esas estúpidas se te acerquen—dijo con enfado—Y tu no eres un puto juguete, eres un ángel mi ángel y no voy a dejar que caigas, porque si eso llegara a pasar lo haríamos juntos, pero no voy a permitirlo, me oyes. —Alto y claro capitán—dije con una sonrisa trise—Se me está olvidando algo que no quería dartelo en estas condiciones, pero es tu día y no quiero seguir estropeandolo. —No estropeas nada—dijo y dejó un cálido beso en mi frente—Segura puedo esperar no me importa en lo absoluto. —Tenemos que ir a un lugar rápido falta poco para que ea oficial y no puedo permitir que no sea exacto—dije ya más tranquila tomando sus manos, para irnos. —Espera velociraptor—dijo y yo le mire sin entender—Vamos a cambiarnos—dijo y observe que aún iba en su pijama, me dio ropa para mi y una vez listos subimos en su coche y yo le indique la dirección. Cada rato el preguntaba sobre a donde nos dirigíamos, yo solo me hacía la desentendida quería que fuera su día especial, no podía arruinar su día por mis tonterías, aparcamos enfrente de un concesionario, el me miró sin entender absolutamente nada. —¿Bella que hacemos aquí?—dijo mirando el lugar donde normalmente la gente adinerada venía a por vehículos muy caros. —Vamos solo faltan dos minutos—dije estirando su mano con una sonrisa, vi a Gonzalo el había sido el vendedor de mi padre de todos sus coches. —Pequeña esta lista—dijo y sonreí—Al fondo derecha. —Gracias—agradecí y apresuré mis pasos, antes me quedé enfrente de él—Cierra los ojos y dame tus manos—se quedo sin decir nada—¡Ahora!—el me hizo caso sin rechistar—Cuando los abras no quiero escuchar un no puedo aceptarlo salir de tu boca estamos. —No te aseguro nada. —Feliz cumpleaños—dije y destape sus ojos y llevo sus manos a su boca arrodillandose y soltando algunas lágrimas, pero al contra de las mías las suyas eran de felicidad. —No me lo puedo creer, ¿de verdad? —me pregunto observando la grandiosa moto frente a sus ojos y yo asentí—Pero Bells, debe haberte costado una fortuna. —Bueno use una de las tarjetas que me dio mi padre, al final me han servido para algo—dije con una risita—Se cuanto tiempo llevas ahorrando por esta moto, y cuando vi que tenía la oportunidad de hacerte feliz, no lo vi más claro. —No te merezco, este jodido mundo no te merece Bella, en verdad eres un ángel amor, y me alegra poder decir que te tengo en mi vida, no sé cómo voy a hacer para devolvertelo, pero pídeme lo que quieras—dijo y soltando lágrimas. —Sonríe cuando yo ya no lo pueda hacer, vale.
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