Capítulo 1

2703 Words
Narra Bellamy Lowell Caminaba por el parque yendo al único lugar donde sabía, que nadie me molestaría, me pare enfrente de un enorme árbol y me senté bajo su sombra, cerré los ojos y deje que una lágrima rodara por mi mejilla, me limpie con la mano y saque mi libro y unas galletas hechas por mí. Comencé a leer bajo la triste melodía de Alec Benjamin con su canción de Let Me Down Slowly, los sentimientos se me juntaban cada vez que avanzaba con mi lectura, vi como algo se movía detrás de mí y me asusté, cuando me gire encontré una cabeza pequeña mirándome con algo de interés, me iba a girar hasta quedar enfrente de él pero se sento pegando su espalda al árbol. El no volvió a verme, así que opte por dejarlo en paz hasta que escuché unos leves crujidos que me hicieron voltear a verle, se notaba enfadado. —No creo que esas ramas sean culpables de tu enfado—le dije mientras guardaba mis auriculares en su caja, el ruido cesó. —Callate—yo hice una mueca incómoda ante el tono de voz, sonaba demasiado molesto—Tú no lo entenderías—yo solté un leve suspiro el momento estaba bastante incómodo—Tú no sabes nada. —Puedes decírmelo, puede que te lleves una sorpresa—dije y él parecía pensarlo. —Eres una desconocida—me dijo y yo me di un golpe mental ante sus palabras. —Me llamo Bellamy, encantada—dije con voz alegre es más fácil hablar con alguien al que no puedes ver. —Me gusta tu nombre—dijo el niño—.No se lo digas a nadie—su voz sonaba amenazante. —Soy una tumba—dije dejando el libro en mi bolsa. —He discutido con mis padres, ellos, no me entienden—ya somos dos—.Ellos no entienden que no se me da bien hablar con la gente, ellos no son como yó—comencé a prestarle más atención —.Solo hablan conmigo por interés y no por el simple hecho de querer ser mis amigos. —Te entiendo—dije y el peque se asomó con su ceño fruncido, y se levantó hasta quedar enfrente de mí. —Eres bonita—dijo y reí con nerviosismo, se sentó quedando cerca de mí, no debería llegar a los seis años, pero a juzgar por su forma de hablar me hace dudar—¿Por qué lo dices?—sorpresivamente su tono de voz cambió a una más dulce. —Yo soy cómo tú, bueno más o menos—Él me miró sin comprender—.No tengo amigos por qué la gente solo se acerca a mi a pedirme cosas, se me da muy mal decir que no—dije y le sonreí y el pequeño se sonrojo—.Y con mis padres no tengo una buena relación en absoluto, ninguno me... —Comprende—dijimos ambos a la vez. —Pero tu eres muy pequeño seguro que lograrás hacer que todo mejore—dije y él negó mirando al césped—.Yo se que lo conseguirás. —Es difícil hablar con las personas—dijo y me miró triste yo acaricié su mejilla y le sonreí con ternura. —Conmigo lo estás haciendo muy bien—dije y el niño sonrió en grande —¿De verdad?—parecía muy emocionado por unas simples palabras. —De verdad de la buena— dije con gracia. "Aunque yo soy igual" —Vas a ser mi amiga—sonaba muy serio—. A partir de ahora seremos inseparables—yo le miré con incredulidad por sus palabras y su drástico cambio de voz. —Yo... —Nada tú dijiste que no puedes decir que no así que conmigo no sera la excepción—dijo con el ceño fruncido y yo terminé asintiendo. "Bueno que puede pasar" —¿Que estabas haciendo, lo puedo hacer contigo?—yo le iba a preguntar por sus padres cuando sentí unas presencias a mis lados y como el rostro del niño cambiaba a uno neutro. —Padres—el niño se miraba molesto quedando de pie—¿Que queréis?—estaba irritado, una de las personas que se encontraba apoyado en el árbol fijo su mirada en mi y sin poder evitarlo agaché mi mirada muy incómoda—.La estáis incomodado es que acaso no lo veis—Yo por mi parte seguía quieta, notando como mis piernas comenzaban a temblar. —¿Y quien es ella?—preguntó una voz femenina de una manera hostil y cortante, sentía como ahora el miedo se apoderaba de mí. "Me quiero ir" —Ella es mi amiga—yo solo miraba al niño que miraba molesto a la que yo creía que era su madre. —¿Y como se llama tu amiga?—otra voz femenina hablo en mi dirección, yo no sabía que decir estaba bloqueada. "Quiero estar sola" —No sabe hablar—la voz de la primera mujer sonaba con burla, notaba como mi respiración se descontrolaba. —Se llama Bellamy, madre, y te agradecería que la respetarás—el niño se acerco a su madre y se volteó a verme—.Me llamo Oliver—y sonrió con una mirada amable—Dejarnos solos, tampoco se os hace tan difícil hacerlo—su voz se volvía cada vez más oscura y burlesca—.Acaso no lo hacéis siempre—nadie volvió a hablar. —En un rato, Alan vendrá a buscarte—dijo y el niño solo asintió—.Y tu más te vale que Oliver este bien—yo pare de respirar en ese mismo instante, y escuche sus pasos alejándose y mi cuerpo que aún se encontraba tenso fue abrazado por los finos brazos del niño. —No va a pasar nada, yo te protegere—sus palabras causaron ternura en mi y a la vez lástima de mi misma, no sirvo ni para defenderme—¿Jugamos? —se separó de mí y yo asentí a medida que mis pulsaciones se calmaban. —¿Jugamos al escondite?—se veía emocionado mientras estiraba de mis manos para que me levantara. "Pero yo no sé jugar" —No te gusta ese juego, si no te gusta podemos hacer otra cosa, no importa—el niño noto la mueca que hice al escuchar el nombre del juego. —Me gustaría, pero no sé cómo se juega—me encontraba apenada de no saber un simple juego de niños. "Pero eso no es mi culpa, nunca quisieron jugar conmigo" —¿No sabes?—me pregunto y yo negué y Oliver me miro extrañado—¿Al chocolate inglés?—volví a negar—¿Pilla pilla? —negue estaba comenzando a sentirme mal, ¿esto fue una buena idea?—.No te pongas triste yo te enseñaré—yo le mire y el sonría en grande. El me explicó como se jugaba así que, comencé contando yo hasta diez, camine por toda la zona donde nos podíamos esconder pero el niño no estaba. "Tan rápido se ha cansado de mí" Volví al árbol donde había contado, y mi sorpresa fue grande cuando levante mi vista y ahí estaba el niño mirándome con una sonrisa la cual yo le devolví. —Eso no vale—dije y estire mis brazos en su dirección cuando bajo y me pidió que le ayudase. "Aunque no parece que la necesitara" —Si que vale—dijo él y me senté en el suelo con el niño todavía en mis piernas, así que comencé a hacerle cosquillas y el no paraba de reír, hace mucho que no reía así o al menos con alguien que no sea Kelly—Eso también cuenta como zona para esconderse—dijo y yo le mire negando. —No puedes hacer eso, si te hubieras caído te hubieses hecho mucho daño—dije acomodando su pelo, y el me miró con sus ojitos lagrimosos. —¿Por qué eres tan buena?—yo no supe responder a su pregunta, no es la primera vez que me la hacen—¿Por qué te preocupas por mí?—yo le mire sin creerlo. —Somos amigos es normal que se preocupen por ti—dije y quite sus lágrimas con mis pulgares, y bese sus rojas mejillitas. "Por fin le estoy dando uso a las palabras de Kelly" El niño sonrió y jugamos a varias cosas a tirarnos por la colina de esta pequeña montaña, y hasta miramos las nubes diciendo a las cosas que se parecían, reímos mucho. Y llegó la hora donde nos teníamos que despedir llegamos al parque donde espere con él a la persona que le venía a buscar, un coche aparco enfrente de nosotros, el niño se despidió de mi con un abrazo el cual le devolví, se fue hacia el coche, pero volvío y le mire extrañada—¿Ocurre algo? —Tu mano—yo se la extendí y con un rotulador de color verde escribió un número de teléfono—Es el número de uno de mis papas, me tienes que llamar no lo olvides vale—yo asentí y sacudí su cabello y se fue en el coche dejándome sola. Camine hacia la casa de Kelly, quién había accedido a llevarme devuelta a casa, llame a su piso y me abrió, salude a Rosa una ancianita vecina de Kelly, cuando llegue a su piso la puerta estaba abierta entre y cerré. —En la habitación bombón—fui hasta su habitación para ver a Kelly terminando de atar sus zapatos—¿Y bueno que te ha dicho la bruja?—me hace gracia la manera en que se refiere a ella—Nada nuevo que no sepa, ¿cierto? —yo me tire en su cama tapando mi cara con mis manos—Mi dulce bombón, no le hagas caso esta amargada. Yo reí negando y me llevo a mi casa prometiendo venir mañana a desayunar, una vez en mi casa deje todas mis cosas en la entrada y me metí en la ducha, llegó un momento en el que vi como el agua tenía un tono verde y me fijé como de mi mano caía agua de color verde. "El número" Me sentí fatal al no llegar a poder con llamarlo como él dijo, ahora lo más seguro es que no le vuelva a ver. "Se pondrá triste" "Por mi culpa" Pasaron un par de días donde fui al parque con la esperanza de verlo allí y explicarle el motivo por el cual no le he llamado, pero mi suerte no ha estado de mi lado y no lo he vuelto a ver, me encontraba cerrando las puertas y activando la alarma de mi librería para tomar rumbo a mi casa cuando, un coche se detuvo justo a mi lado y unas personas bajaron tapandome la boca sin darme opción a hablar. —Deprisa los señores esperan—estaba nerviosa, respiraba de manera errática y mis ojos estaban llenos de lágrimas, me moví inquieta en mi sitio—.Tranquila, no vamos a hacerte daño. "Mentira" —Él quiere verte—dijo y yo le mire con los ojos bien abiertos. "¿Quién yo no conozco a nadie que no sea Kelly?" Me bajaron en un restaurante demasiado lujoso, como los que suelen ir mis padres, los señores que me tenían agarrada me soltaron y el hombre mayor se poso delante de mi, aun no podía estar tranquila, el miedo no me dejaba mantener la calma. —Solo tiene que pasar esa puerta y hablar con él—se fue dejándome ahí sola, no se de donde saque tanta valentía cuando abrí la dichosa puerta y detrás de esta se encontraba una sola mesa demasiado grande con los platos y cubiertos pero no lograba ver a nadie. —¿Hola?—agarre fuertemente la correa de mi bolso esperando que alguien me respondiera. —¿Bellamy?— me gire en dirección a esa dulce y triste voz que ya conocía. —Hey peque, ¿por qué lloras?—dije agachándome a su altura y el me abrazo. —No llamaste, ¿por qué no lo hiciste?—dijo y sus lágrimas mojaban mi cuello—.Acaso no somos amigos. —Lo siento muchísimo, quise llamarte hasta fui al parque para ver si te encontraba, pero se me borro el número cuando tomaba un baño, ¿podrás perdonarme?—dije tomando su rostro y el asintió repetidas veces—¿Sabes por qué estamos aquí? —Porque el niño así lo quiso—la voz de esa mujer otra vez, ¿Oliver me trajo aquí?, me giré hacia las personas aún arrodillada en el suelo y vi como cinco pares de ojos me miraban muy minuciosamente —.Bueno es hora de cenar bicho, ya has visto a la chica ahora cumple tu palabra, y cena de una buena vez. —Vamos ven conmigo—Oliver me tomo la mano y me dirigió a la mesa sentándome entre él y una mujer de cabello largo n***o, justamente la que no parecía caerle nada bien. Estaba nerviosa todas las miradas estaban fijas en mí. —Te pesentare—me dijo Oliver—.Ellas son mis mamás, la de cabello largo y n***o es mi madre Selene y la de cabello cabello blanco es mi mama Sienna—Sienna me saludo con la mano con una sonrisa y Selene solo me miró de arriba abajo, son demasiado íntimidantes—.Ellos son mis papas, Alan, Ezra y Jayce Vernon—los tres tenían cabello castaño oscuro y unos ojos oscuros excepto Alan que los tenía más claros, ellos en cambio no me dijeron nada, solo me observaban. Y ahí fue cuando mi mente conecto, todos ellos son sus, ¿papas? —Oh yo bueno, yo me llamo Bellamy, Bellamy Lowell—dije y trague fuerte ante sus miradas—Encantada. .... Había terminado aceptando la cena en la cual Oliver no ha dejado de hablar conmigo cosa que agradecía, sus simples palabras me ayudaban a calmar mi miedo hacia sus padres, pero tuvo que ir al servicio dejándome sola, bajo sus miradas. —Tranquilizate, no vamos a comerte—la mujer que momentos antes se había presentado a mi como Selene me miraba con gracia mientras se recostaba en su silla y me miraba con burla—Por ahora. "¿Que ha dicho?" —Ahora que Oliver no está hablemos Bellamy—Alan es el que habló—Sabemos que eres realmente importante para nuestro hijo y hoy a tenido un berrinche y eso nunca ha pasado, ¿sabes por qué se negaba a cenar?—yo negue muy nerviosa—Su '' amiga '' no le había dicho nada, y si no venías no volvería a cenar. —Yo..yo le dije lo que pasó, no pensaba que haría eso—dije de los nervios agarrando fuertemente el vestido bajo la mesa, con la mirada gacha—Lo siento mucho. —Bella es de mala educación no mirar a la gente a la cara cuando le hablan—no podía estaba bloqueada, tengo miedo—¡Ahora!—su voz demandante me hizo mirarle al instante—.Buena chica Bella—su voz sonaba ronca mientras repasaba mi rostro, como todos—.A partir de hoy tendrás que estar con mi hijo cuando él lo quiera—yo le mire sin entender—.Eres una propiedad Vernon desde hoy Bella—yo iba a decir algo pero me interrumpió. Sienna que me miraba a con una sonrisa demasiado escalofriante. —Muñequita, ¿acaso no quieres ayudar a Oliver a ser feliz?— su voz sonaba triste y débil yo claro que quiero hacerlo, Oliver es un buen niño. —Yo si claro, pero... —volví a ser interrumpida. —Eres una muy buena chica Bella—dijo con una sonrisa muy grande—Me encantan las buenas chicas. "¿Po qué parece que hay algo más en sus palabras? "
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