Narra Oliver Vernon
—Si estoy bien tranquilo—me respondío unos segundos más tarde.
—¿Puedo pasar?—pregunte y no hubo respuesta.
"Me lo tomaré como un si"
Cuando entré estaba sentada en la cama, sus manos se movían rápidamente igual que su pierna, y se encontraba con sus ojos cerrados con fuerza.
Yo corrí hasta a ella y tome sus manos
—Bella—no quería verla a si, a ella no.
—Mirame, vamos a respirar juntos vale—ella abrió sus ojos y asintió—Lo estas haciendo bien—me alegro de atender ese día a mi madre-—¿Ya estás mejor?—ella asintió-¿Que sucedio?
—Lo siento mucho Oliver, no quería que me vieras así—dijo y yo negué.
—No es fácil para mí, ir a la piscina—dijo y río—No pasa nada, es una tontería—ella guardaba su tristeza tras una sonrisa muy falsa.
—Para mi no lo es—dije firme—Me lo puedes contar, los amigos de cuentan las cosas así podré intentar ayudarte con lo que te ocurre y no tendrás que hacerlo sola—ella sonrió y acaricio mejilla.
—Me crearon un trauma de pequeña con la piscina y desde que puedo recordar nunca más volví a meterme en una—dijo y note cómo su cuerpo de removía en un escalofrío—Mira hasta de solo pensarlo me da escalofríos-ella río y yo le seguí la risa.
—A mi también me dan miedo muchas cosas, mi abuelo me dice que llorar está bien y que no tenemos que enfrentar nuestros problemas solos, que cuando se necesita ayuda es bueno pedirla-ella no paraba de acariciar mi cabeza con una sonrisa yo solo me sonroje por su mirada—Yo siempre que esté contigo te ayudaré y apoyaré en todo lo que pueda, por qué somos los mejores amigos.
—Eres un sol Oliver—dijo y me envolvió en un abrazo.
—¿Puedo hacer algo para ayudarte?—dije cuando me separé de su abrazo, ella se quedó callada y cerró sus ojos, tomó una fuerte respiración y se levantó de la cama.
—Acaso no quieres ir a la piscina—dijo y yo sonreí.
"La ayudaría en todo lo que pudiera"
Salí de la habitación y cerré la puerta, giré mi cabeza encontrándome a mi madre apoyada en la pared.
—Ella ya está mejor—dije y al rato la puerta de abrió dejando ver a Bella con su bikini sus pies descalzos y su pelo suelto.
—Oh, hola Sienna—dijo Bells saludando a mamá y ella solo le sonrió y dio unas palmaditas en su cabeza.
—Hola Bella, te queda muy bien ese bikini—mi madre enredó su brazo con el de Bella y yo tomé su mano, yo me fui dejándolas por detrás de mi—¡Oliver no corras te caerás!—ignore su grito y corrí hasta donde estaba la piscina.
Narra Bellamy Lowell
—Bellamy sabes que si necesitas algo me lo puedes contar, soy buena escuchando a la gente—Sienna paso su brazo por mis hombros pegándome a su mojado cuerpo—Solo si quieres, es bueno soltar todo lo que tenemos dentro.
—Ahora estoy bien, he tenido un gran apoyo—dije sonriendo ella asintió y caminamos hasta la piscina—Se me olvidaba, gracias por prestarme el bikini.
—Es todo tuyo, Selene lo escogío para ti, yo solo lo dejé en la habitación—dijo y observo mi cuerpo detenidamente y con mis brazos cubrí la zona de mi abdomen en señal de incomodidad—Eres completamente perfecta.
Yo sólo sonreí en agradecimiento, pero mis manos aún seguían ahí, que una modelo te diga eso me hacía sentir bien, pero mi mente seguía comparándose con ella, abdomen plano, piernas largas, y sin ninguna estría en cambio yo soy bajita con unas caderas anchas y mi abdomen no estaba mal y tenía estrías en la zona de mí culo y pechos, lamentablemente aún no me sentía a gusto enseñando mi cuerpo a la gente.
Cuando llegamos a la zona de la piscina estaba Oliver jugando con Ezra y los demás charlaban dentro del agua, cuándo notaron nuestra presencia sus miradas se posaron en nosotras.
—Uff cariño estas divina—sonreí por las palabras de Jayce hacia su mujer, ellos se quedaron callados mirándome, y note cómo Sienna soltaba una risita.
—Bella no me lo está diciendo a mi-las palabra de Sienna me hicieron sonrojar, haciendo que se rieran—Eres jodidamente adorable.
Sienna se metió en la piscina bajando los escalones hasta que el agua le llegaba a cubrir la zona de su pecho.
"¿Entonces a mi donde me llegaría?"
—Vamos Bella no tengas miedo, mis papás y yo estamos contigo—vi como Oliver nada en su flotador de delfines.
"Yo quiero uno de esos"
Con el corazón en la garganta fui bajando los escalones cuando el agua me empezaba a cubrir la zona del abdomen un miedo terrible se instaló en mi cuerpo, mi mente comenzaba a bloquearse sin responder a mis movimientos, hasta que unas manos tomaron las mías.
—No te preocupes yo te ayudo—las manos de Selene ahora tomaban mi cintura, yo coloque mis manos sobre las suyas y con el corazón latiendo sin control baje los escalones y el agua ya comenzaba a cubrir mi cuello, Selene hizo que enredara mis piernas en su cintura y yo coloque mis brazos en su cuello-Tranquila nena, no pasa nada.
Mi cabeza estaba a la altura de la suya, yo asentí y quise relajar mi cuerpo, pero no podía el miedo aún seguía en mi. Ella caminó hasta donde estaban los demás y hasta apoyarse en la pared de la piscina hasta quedar entre Jayce y Alan.
Vi como Oliver fue sacado de su flotador y su padre le ayudaba a nadar inconscientemente apoye mi cabeza en el hombro de Selene y mi cabeza fue mojada y me giré mirando a Jayce que sonreí inocente y yo le devolvió la sonrisa y el volvío a mojarme ahora el rostro y me giré escondiéndome en el cuello de Sienna, y yo le tiré agua ahora a él.
Así me nos pegamos un rato mojándonos y riendo hasta que ya no podía más y reí en el cuello de Selene y note cómo su cuerpo se tenso cuando sus manos apretaron fuertemente mis muslos.
—¿Os lo pasáis bien?—pregunto Selene con una sonrisa y yo levanté mi mirada quedando nuestros rostros cerca.
—No es justo papá Jayce es un avaricioso, no puedes codiciar a las personas para ti solo—dijo Oliver con un puchero muy tierno.
—Prometo jugar contigo en culaquier lugar que no sea una piscina—dije y sonrió y siguió jugando con Sienna y Ezra.
—¿Y conmigo también jugaras en cualquier lugar?—la pregunta de Jayce me hizo voltear a verle y en su cara se reflejaba una mirada que no comprendía.
—Dejala en paz, maldito hormonal—dijo Alan haciéndole una ahogadilla a Jayce.
"¿El quiere que juegue también con él?"