Narra Bellamy Lowell
Iba en el coche junto con Alan y Oliver, mientras que los demás iban en otros coches, iba jugando con Oliver al juego del veo veo en le carretera.
—Veo veo—comenzó a decir.
—¿Que ves?
—Una cosita.
—¿Y que cosita es?
—Empieza con la letrita M.
Yo le mire extrañada "M".
—¿Te rindes?—pregunto y asentí—¡Mansión!-yo giré mi cabeza hacia la ventanilla y observé la hermosa mansión bien iluminada.
Entramos en una mini rotonda donde en la entrada paro el coche.
—Primero bajaré yo—dijo Alan y nosotros asentimos y tome a Oliver de su asiento y lo deje en mis piernas.
Cuando Alan nos abrió la puerta tomó en brazos a su hijo y a mi me tomaba la mano ayudándome a bajar habían muchos periodistas que me cegaban con sus flashes, después de los otros coches bajaron los demás y se posaron al la do nuestro y varias preguntas no abordaron, notaba como mi pulso se iba acelerando.
—Tranquila, no pasa nada—fui atraída hacia el cuerpo de Jayce quien dejó un beso en mi frente—Sonrie cariño, démosles algo para comentar—sonrei como el me indicó y fui caminando de la mano de Jayce, nos abrieron la puerta y entramos donde había mucha gente importante.
Diversas personas se acercaron a nosotros a saludarnos otros solo nos observaba y los demás murmuraban a nuestras mujeres espaldas la mano de Jayce se posó en mi espalda dándome alguna que otra caricia.
—¡Como está mi campeón!—un hombre rubio de complexión fuerte y de la misma altura de los señores Vernon se acercó a Alan y le arrebató de sus brazos a Oliver—Igual de guapo que sus madres.
—Tio Zack—dijo Oliver con una sonrisa abrazando al tal Zack.
—¿Y está hermosura de aquí?—dijo Zack acercándose a mí y yo choque con el pecho de Jayce quien tomó mi cintura—Zack Wells para servirla bella dama.
—Ho..hola—dije cuando acercó su rostro al mío y yo me sonroje.
—Distancia Wells—dijo Jayce con la voz grave, apartando su rostro del mío con su mano.
—No seas avaricioso Vernon—dijo con burla el señor Wells—¿Como se llama señorita?
—Bellamy Lowell—dije y le sonríe con una leve sonrojo.
—Permitame decir que es muy hermosa señorita Lowell—dijo el note cómo fui más apretada al cuerpo de Jayce y la mano que me sujetaba llegó a mi abdomen y los ojos del señor Wells fueron hasta ese lugar y después la señora Sienna se colocó delante de mí para tapar la vista de Zack y mía.
—Wells si nos permites nos gustaría entrar y saludar a más gente—dijo Sienna y Zack dejo en el suelo a Oliver.
—Tio Zack—dijo Oliver llamando su atención—Bellamy es mía, entendido—dijo y el señor soltó una risa.
—Entendido canijo—dijo levantado sus manos en rendición—Nos vemos linda—dijo guiñándome un ojo.
—No le prestes mucha atención es un mujeriego de primera cariño—dijo Jayce con molestia.
—Bien que te lo tiraste hermano—las palabras de Ezra me hicieron abrir los ojos con sorpresa.
—Una época muy oscura—dijo y dio unas palmaditas en mi cabeza.
"Le gusta los chicos"
"¿Zack es gay?"
Llegamos al centro de la fiesta donde los anfitriones que era un matrimonio ya mayor nos trato con mucha amabilidad.
—Señores Vernon, que bueno es verlos—dijo la señora—¿Como estás Oliver?—dijo apretando las mejillas de Oliver quien se quejó cuando le soltó y yo acaricié con mis manos sus mejillas y la señora posó su mirada en mí—¿Y está jovencita?
—Ella es la hija del señor Lowell y nuestra compañera—dijo Alan y yo le sonreí a la señora.
—No sabía que tenían una hija—fijo y sonreí incómoda—Pero es un placer conocerte, yo soy Pamela Vargas y el mi esposo Erick—el señor me sonrió—Asi que ahora la empresa está a tu cargo, he escuchado que tus padres ya no están al frente—yo les mire sin entender, eso no lo sabía.
—Si ella esta a cargo ahora de la empresa—las palabra de Alan me hicieron verlo pudiendo una explicación—Hace poco heredó la empresa creo que aún no se hace a la idea—río abrazándome por los hombros y los señores me también rieron y yo solo sonreí dándole la razón.
—Nos vemos luego, seguiremos saludando a los invitados—dijo el señor y ambos se marcharon.
—Mama voy a ir con Massimo a jugar—dijo estirando el vestido de Selene—¿Vienes conmigo a jugar con Máximo?—dijo poniéndo unos ojos de cachorrito—Massimo es el nieto de los señores Vargas, el es mi amigo uno un poco pesado pero mi amigo, así que no se lo digas que es un secreto vale—yo asentí y cerré mis labios como si de una cremallera se tratase.
—Bella se quedará ahora con nosotros tenemos cosas de que discutir en un rato ira contigo, ves con Héctor—dijo Selene y Oliver hizo un puchero y asintió y se fue con Héctor su guardaespaldas.
—¿Ustedes no tendrán nada algo que ver con la empresa de mis padres no?—pregunte poniéndome cara a cara con ellos y con mis manos como jarras.
—Nosotros que va—dijo Jayce y Ezra rodó sus ojos y golpeó su frente con la palma de su mano—Solo tuvimos una charla de negocios, y una cosa llevo a la otra y ¡sorpresa!, ahora la empresa es tuya.
"Pero no estoy preparada"
—No estoy lista, es mucha responsabilidad para mí —dije y note cómo mi cuerpo se comenzaba a agobiar.
—Bueno esto ya lo hablaremos, ahora disfrutemos de la velada—dijo Sienna acariciando mi espalda y yo asentí.
...
Al principio íbamos y saludabamos a todas las personas, y me iban introduciendo en el negocio, pero a veces se iban a conservar con diferentes personas y ahora me encontraba con Ezra que para mí parecer era el más serio de todos y de vez en cuando le echaba alguna que otra mirada en busca de alguna expresión, caminamos hasta una barra donde había un bartender y comida, yo cogí un pastelito de fresa que era como una mouse y podía observar la mirada de Ezra sobre todos mis movimientos y se llevaba una copa de vino a sus labios, cuando llamaron a su teléfono.
—Si no es molestia le importaría esperarme aquí un momento ha surgido un problema con Oliver y necesita que vaya—yo me alarme—Tranquila solo necesita un cambio de ropa se ha manchado de chocolate—yo asentí más tranquila—Ahora vuelvo.
—Esta bien, tómese su tiempo.
Me quedé observando a la gente que había y me pare a pensar en un comentario de la señora Vargas que me hizo gracia“No sé cómo no he podido darme cuenta de tu presencia di eres la que as destaca entre esta gente tan básica” y era verdad mi vestido rosa resaltaba entre tanto n***o y azul de la gente, estaba tan metida en mis pensamientos que no me di cuenta de que alguien se había colocado detrás de mí.
—Hermosa, ¿por qué tan solita?—dijo alguien y me volteé encontrándome con Zack.
—Yo estoy esperando.
—Pues esperaremos juntos—dijo y se sentó en la silla que había enfrente de la mía—¿Y dime cómo es que no sabía de la existencia de una heredera de la empresa Lowell hasta el día de hoy y de la mano de las personas más influyentes del país?
—Yo bueno no estaba muy interesada en el tema de los negocios, pero es lo que toca—dije y el asintió acomodándose en su asiento—Y bueno yo soy una amiga de ellos—no sabía cómo definir la relación que íbamos a tener, por que iba a ser su empleada pero aún no he firmado nada y soy la amiga de Oliver no de ellos.
—Es lo que nos toca—dijo él con un suspiro.
—Yo antes de obtener la empresa, tenía y tengo una librería—dije y el me miró con una sonrisa—Siempre me han gustado mucho los libros y leer.
—A mi me gustaba mucho la música me hubiera gustado abrir mi propia discográfica—dijo y yo le prestaba atención—Pero tuve que hacerme cargo ya que soy hijo único, tú tienes suerte de poder tener tu librería, ¿y como haces para estar en todo?—me pregunto intrigado.
—Bueno—la palabras de Alan resonó en mi cabeza—Tengo una empleada que me ayuda con la librería.
—¿Y otra cosa, lo siento si soy muy cotilla, pero porque nunca has ido a una cena de socios siempre he visto a tus padres pero nunca a tí?—su pregunta hizo que sacará un mueca.
—Nostros no tenemos una buena relación—dije agachándo mi mirada.
—Lo siento hermosa no quería ponerte trsite, vamos a animarnos vale—dijo tomando mi mentón—Disculpa unos chupitos de tequifresi por favor—dijo y el camarero le costó entenderlo hasta que se marchó y dejo unos vasos pequeños y les vertió un líquido rosa—Esta muy bueno seguramente te gustara, sabe a petite suise—yo le mire insegura pero tome uno de los vasos—Salud—me dijo y ambos nos los tomamos.
...
Había perdido la cuenta de cuantos llevábamos, pero ahora me encontraba riendo de todas las cosas que me contaba Zack.
—¡Te lo puedes creer ambos terminamos en la cama!—dijo ya ambos reímos—Y de ese modo descubrí mi bisexualidad.
—¿Como puedo saber si alguien de mí mismo sexo me gusta?—pregunte y el se lo pensó.
—No se solo pasa como algo normal no te das cuenta, al principio te sentirás extraña y luego será el deseo, las mariposas en tu estómago y el nudo en tu garganta—dijo y asentí—¿Acaso quieres saber si tienes dudas de tu orientación?—acaso tengo dudas—¿Si quieres te puedo ayudar a aclararte?—dijo levantándose y encerrándome entre sus brazos—Sabes hace un tiempo estaba saliendo con un chico pero no funciono a veces me gusta salir con una chica y no un falso amor—su rostro estaba más cerca del mío yo solo con mis manos intente separarlo, cuando me lo quitaron de encima.
—No te pases de listo Wells—la voz de Selene me hizo enfocar la vista en ella—¿Bella estas bien?—dijo tomando mi cara en sus manos, y yo asentí—¿Segura?—dijo y volví a asentir—¿Que mierda has tomado?—pregunto.
—Era rosa y sabía a petite suise—dije ella miró con enfado a Zack.
—Bueno hermosa dama, si quiere aclarar sus dudas avíseme—dijo y se marchó.
—¿Dudas?—me baje del asiento y me tambalee quedando apoyada en sus pechos, sus manos tomaron mis caderas y las apretó—¿De que dudas?
"Mariposas"
—¿Creo que me gustan las mujeres y los hombres?—dije y ella me miró con una ceja levantada.
—A sí—yo levanté mis hombros con duda.
—¿Quieres saber lo que se siente estar con una mujer?—dijo y yo la mire expectante—¿Quieres saber lo que se siente al pasar tus manos por sus piernas, sus pechos y besar sus labios unos labios llenos de deseo y pasión, quieres estar con una mujer que te enseñe lo bien que se puede pasar o también te gustaría probar lo que es estar con un hombre uno que te toqué y te haga sentir, sus manos pasar por todo tu cuerpo besándolo y dándole la atención que tanto deseas?
Me sentía demasiado extraña, estaba acorralada, ella cubría todo mi cuerpo, su mano se apoyó en la pared y la otra seguía sujetándome.
—¿Eso es lo que quieres?
—Yo, no, no lo se—dije y ella dejo un beso
en mi frente.
—Tranquila no hay prisa—dijo y mis ojos chocaron con los suyos—Al menos, no por ahora.