DOMINIKA De regreso a casa había sido demoledor. Erik, lo que menos quería en ese momento era regresar de nuevo a su departamento vacío, que le recordaba constantemente que su hijo no estaba con él. Ahora era peor, porque Damiano lo tenía y estaba obsesionado con que el niño era suyo. Esas malditas obsesiones retorcidas que él tenía, eran lo que lo hacía peligroso. Lancaster nos pidió que estuviéramos pendientes de su llamada, pues estaría trabajando algunas cosas en su oficina con lo de la desaparición de Mark. Tuvimos que convencer a Erik de que regresara a descansar un rato antes de continuar la búsqueda. Había hecho suficiente por hoy, aunque en el fondo sabía que él pensaba que suficiente, simplemente no era suficiente. El departamento estaba en un silencio abrumador. Solo el z

