Marlon Estaba sentado en la cama de Agatha, con los pies en el suelo y la vista fija en mis zapatos de cuero Tom Ford de punta cerrada. Aún llevaba el traje puesto, pero cuando la llevé al dormitorio me quité la chaqueta y la corbata y desabroché los primeros botones de la camisa. Mientras ella estaba en el baño, haciéndose la prueba, yo esperaba aquí fuera. Mi mente en un lugar completamente distinto al que estaba cuando conduje hasta su casa. Eh. Una palabra que ahora resultaba casi risible. Pero una palabra que había sido lo suficientemente fuerte como para hacerme subir al coche y traer mi culo hasta aquí. Ni siquiera era consciente de que un trayecto podía tener el potencial de cambiar toda mi maldita vida. Un bebé. Con Agatha. No lo había previsto. No lo había esperado. Y a pes

