ISAIAH Mis brazos se alzaron sobre su cabeza, atrapándola contra mi cuerpo. Con su mano todavía acariciándome, pregunté: —¿Quieres que te folle? —Sí. Ahora. —¿Qué vas a hacer para conseguirlo? Laminó sus labios. —Arrodíllate. Me reí. —Por mucho que quiera tu boca, no creo poder esperar tanto para tener tu coño. —¿Qué voy a hacer para conseguirlo? —repitió, pasando la palma alrededor de mi grosor, bajando hacia mi saco antes de subir hasta la punta—. Puedo venirme. Te garantizo que eso es algo que quieres. Y sé que es algo que te encanta escuchar —apretó sus dedos—. Y sentir. —Siii. Quiero eso —besé su cuello, deteniéndome en mi punto favorito, justo en la base donde sobresale el hueso—. Lo quiero ahora mismo. Sin aviso, la levanté, manteniéndola contra la puerta y rodeando sus p

