Autor. Amira llegó furiosa a su casa, empezó lanzando la cartera contra los muebles, ella no pensó que él se volvería a casar, ella estaba segura que Edson doblegaría su orgullo y la buscaría, pero el muy desgraciado ya había encontrado un remplazo, en tan poco tiempo ya la había olvidado, ese era el gran amor que decía sentir por ella. Amira dejó caer su trasero en el sillón, llevó sus manos al rostro y estregó sus ojos que picaban por llorar. Cuando ella decidió irse creyó que Edson no era importante en su vida, qué tanto el como su hijo quedarían atrás, tal cual lo había planificado cuando firmó ese contrato. No obstante, le llevó dos meses entender que los quería a su lado, que los necesitaba para poder ser feliz, que la libertad que ella anhelaba no era ir por la vida sin tener a q

