¿Qué? ¿Es posible que se refiera a Somali? —¿De quién hablas? —pregunto confundido y temeroso por la respuesta. —Somali está aquí, AQUÍ —dice con énfasis. Demonios, demonios. No puede ser, ¿dónde la vio? —¿E-En serio? —finjo demencia—. No me he encontrado con ella. Quizás vino acompañando a su novio o quién sabe... —No te hagas, no puedes engañarme —asevera. —No sé de qué me hablas —intento negarlo, pero me está pisando los talones. —Joseca, yo los vi —en cuanto lo dice, empiezo a temblar debido a los nervios—. Vi cómo la mirabas desde el escenario y ella te observaba a ti. Te aplaudía orgullosa e incluso te arrojaba besos con las manos mientras que tú traías esa irritante expresión de enamorado que pones cuando la ves o hablas de ella. En cada palabra, puede transmitir su rabia.

