Alguien toca la puerta, de seguro lea, le dije que pasara y al darme cuenta era maría — Buenos días hija — eran buenos... Ayer. Que haces aquí — lo siento. Yo... — ¿Tu que? Pensé que por lo menos lo habías dejado, que te habías decidido a llevar una mejor vida, algo mejor para ti, como no eres capaz de ver lo que realmente es luego de lo que sucedió. — no sigas Teresa, por favor. El me quiere, a cambiado mucho, es mejor persona, no es el mismo que tu conociste — ¡ No te quiere! ¡no te ama! Eso no es amor, eso es control, abuso y no lo quieres entender, te ayudé a denunciarlo y luego te arrepentiste, ¡quitaste la denuncia por el amor de Dios! — es lo único que tengo, me ayuda, me acompaña — me tenías a mi, siempre estuve contigo, te apoye a pesar de todo lo malo, quería que te diera

