Me río por lo bajo ante la expresión del rostro de Belren. —Primero que nada, es el Gancho Cornudo —dice, lanzándome una mirada sucia—. ¿Y qué pasa con ustedes, Celestinas, rechazándome? —se queja. Me río. —¿No estás acostumbrado a que te rechacen? —No, en realidad no —admite. Sí, puedo ver por qué. Belren es un sexy fae envuelto en un bonito empaque plateado. —¿Puedes controlar el ego por un minuto y ayudarme a descubrir cómo vamos a rescatar a la princesa? Puedes intentar seducir a Lex más tarde. —Bien —suspira, como si realmente lo estuviera molestando. —Lex, ¿por qué no vas a hacer algunas cosas de Celestina y me verás más tarde? Ella inclina la cabeza. Gracias, Madame Celestina Emelle. ¡Estoy deseando empezar con el objetivo de hoy! —dice emocionada. Belren la mi

