ADAMO/DEMON No tenía salida, probablemente esté era mi final, pero no iba a mostrar debilidad, y mucho menos voy a adelantar a mi Capo. Tal vez no tenga toda la información, sin embargo, sabía algo, y claro está que yo sé dónde se podía hallar Rosso; aun así, no iba a hablar, mi boca es una tumba. —Así que estás dispuesto a no decir nada —ha estado tratando de sacarme toda la mierda el guardia principal de Diablo, pero mi silencio lo dice todo —Si así lo quieres —concluye, y luego de eso me suelta de nuevo otro golpe, está vez en las costillas usando un tubo grueso. Parece que el imbécil ya se cansó de golpear con sus puños. Maldito anciano. Escupo la sangre que sale por mi boca, varios de los golpes los recibí en mi estómago y en la cara. Y, aun así, no me harán hablar y tampoco caer

