QUINCE Parada en la sala enorme y caótica, con miles de vampiros deambulando alrededor, Kyle sentado en su trono y Sam a su lado, Samantha repasaba cómo todo había cambiado tan rápidamente. Nunca hubiera podido prever algo así. Había imaginado que huiría con Sam, y todo esto quedaría en el pasado. Pero todo salió de una manera muy diferente. Sabía que se había corrido un riesgo al convertir tan abruptamente a Sam, y que cualquier cosa podía llegar a suceder. No tenía tiempo suficiente y tuvo que arriesgarse. Sin embargo, no había anticipado nada así. Sam se había despertado con una furia y un poder que excedía todo lo que había visto. Él también parecía llevar una sangre de una cierta especie, algo que ella no podía reconocer. Nunca — nunca — antes había visto un vampiro joven que fuera

