Decidí muy a mi pesar que era hora de volver con mi padre para ayudar con los preparativos de la celebración de esta noche cuando me aseguré de que la temperatura de Grace se normalizó, me resultaba incomodo estar sin ella todavía que no estábamos enlazados como debía hacerse, pero debía controlarme. Había dejado a Grace bajo el cuidado de Helen, me aseguró que no permitiría que Ahron cometiera una estupidez. Y todavía así me sentía inquieto y ansioso. A penas bajé un escalón del porche cuando vi a Luke acercarse con una expresión de seriedad que sólo usaba cuando era importante y peligrosa la situación. —¿Más problemas? Luke sonrió con desenfado. —Más problemas—ratificó. Me tomó por sorpresa que me llevara hacia el centro médico de la reserva, pero cuando entramos a la habitaci

