Daphne. Mis piernas me están temblando, mis manos sudan, mi corazón está muy acelerado. Ver cómo Sebastián enfrentaba a su padre me altero más, el odio con el que me miraba ese hombre es algo irracional. ¿Por qué me odiará tanto? Me odiará por amar a su hijo. Sé de sobra que ese hombre es un desgraciado, que va a hacer todo para separarme de Sebastián. ¡Joder! Su padre, la loca de Samantha, Paula, Ángel, mi madre cuando se entere, esto va a hacer una batalla campal, y lo peor es que no sé si voy a tener las fuerzas para luchar por esto, lo amo si, pero sigo teniendo tantas dudas, y si al final de nuevo se va. —Nena deja de pensar tanto. —Te juro que me encantaría dejar de hacerlo, pero son tantas cosas. —¿Estás dudando verdad?—se sienta a lado mío, posa su enorme mano sobre mi musl

