Dmitri Vasiliev se encontraba en su oficina revisando algunos documentos cuando su teléfono vibró en su bolsillo. Lo sacó con calma y vio el nombre en la pantalla: Caronte. —¿Qué pasa? —preguntó con voz fría. —Tenemos un problema, jefe… La Guardia Costera interceptó el cargamento en la Ruta Roja. Capturaron a varios de nuestros hombres. Dmitri cerró los ojos un segundo. No era la primera vez que la maldita Guardia Costera intentaba meterse en su negocio, pero esta vez algo en la voz de Caronte le hizo apretar los dientes. —Dime que ya solucionaron eso —su tono era un aviso mortal. —Todavía no… Hay un oficial que está poniendo resistencia. Quiere hacer una redada más grande, dar con el jefe del embarco. Dmitri se puso de pie de golpe. —¿Cómo se llama ese imbécil? —Capitán Iván Orlov

