Sandra no está reaccionando bien al tratamiento

1254 Words

Salomé entró a la habitación con una bandeja en las manos. El aroma de la sopa caliente llenó el aire, pero Sandra apenas movió la cabeza para mirarla. Sus ojos estaban opacos, con esa tristeza silenciosa que le rompía el alma a su madre. —Mira lo que te traje, mi amor. Una sopita ligera, como a ti te gusta. Sandra forzó una sonrisa y se incorporó un poco con la ayuda de su madre. —Gracias, mami… pero no tengo hambre. —Tienes que comer algo, aunque sean unas cucharadas. Vamos, por favor. Salomé se sentó a su lado y sopló suavemente la cuchara antes de llevarla a los labios de su hija. Sandra la miró con ternura y obedeció, aunque con esfuerzo. Después de algunas cucharadas en silencio, suspiró y apoyó la cabeza en la almohada. —¿Simoneta vino a verme? —preguntó con la voz bajita. S

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD