Dmitri no es su cliente sino su dueño

1686 Words

Dmitri se puso de pie con una lentitud calculada, dejando su vaso sobre la mesa con un clank que resonó más fuerte de lo normal. Los clientes del bar se removieron inquietos. Algunos miraron hacia otro lado. Otros se quedaron en vilo, esperando la tormenta que estaba por desatarse. Simone, sin dejar de moverse, sintió un escalofrío recorrer su espalda. Sabía que estaba jugando con fuego. Pero también sabía que, esta vez, quería quemarse. Dmitri chasqueó los dedos. El sonido fue sutil, casi imperceptible, pero sus guardaespaldas reaccionaron al instante. Como sombras entrenadas, se deslizaron entre las mesas y, sin vacilación, tomaron al hombre por los brazos. —¿Pero qué…? ¡Oigan! —intentó protestar el pobre tipo, pero su voz se ahogó cuando sintió el frío del cañón de una pistola pr

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD