Vivian me habla de su vida mientras yo observo a Niki tomar su sexta botella de cerveza. Una chica de cabellos negros cuelga los brazos de su cuello mientras le susurra cosas al oído y a pesar de que Niki ha intentado sacarla de en medio un par de veces, ahora la mira directamente a los ojos con una media sonrisa en los labios que hace que mi estómago dé vueltas. — Si no la quieres, dile. La frase que acaba de mencionar Vivian hace que despierte de todos mis pensamientos. Frunzo el ceño en su dirección, algo confundida. Desde la otra esquina, Liv me lanza miradas breves de preocupación mientras intenta poner algo de atención a lo que le conversan sus amigos. — Niki puede parecer una pesadilla, pero no es una mala persona— musita Vivian, bebiendo un trago de nuestra segunda cerveza— n

