Cuando el reloj marca las seis y cuarenta, Niki sigue durmiendo en la cama del hospital. Antes de que Olivia se fuera le ha preguntado a la enfermera a qué hora se podría ir Niki a casa, a l que ella contestó que lo mejor seria que se quede allí, solo por esa noche. Así que todo este rato he estado plantéandome una pregunta que me deja un poco intranquila; ¿qué mierda hago ahora? Con Olivia en su departamento sin saber que su amigo y el amigo de su amigo son peligrosos, con Niki en el hospital y Giselle... ¡Giselle! Mierda. No me apresuro a ningún estrés; apenas son las seis y cuarenta y estoy segura que no me tardaré mucho en llegar a nuestro departamento. Lo único que me preocupa es dejar sola a Niki, pero supongo que por algunas horas estará bien; quizás en el fondo, da igual. Lo único

