Su padre, Marcus Gaynor, había estado presionando a Miriam para que tomara el mismo viaje que Elioth, pero sabía que la chica no tenía interés de asistir, para ella era todo muy obvio y Gaynor confiaba en su hija, era increíble como entendía todo a la perfección y además estaba clara en sus ideas. Era una chica maravillosa y con talento nato. Si bien las conferencias que se darían en Miami, eran importantes, estaba seguro de que ella se las sabía de memoria, pues solía prestar atención a su padre cuando comenzaba a darle cátedras para que algún día fuera una gran líder en compañía de Elioth, un chico que si bien, no tenía el talento nato de ella, era muy comprometido y entendía rápido. Esos niños iban destinados al buen camino. Miriam salió de bañarse y miró el reloj, le quedaban aún veint

