Elioth y su hermano habían llegado a su destino, ambos bajaron de la Jeep que había estacionado Elioth en la cochera de su casa que ahora les había quedado bastante grande para ellos, por lo que su padre, Harrison Evans Black había decidido vender la propiedad Evans y mudarse a una casa más apropiada para los tres. Seguro sería esa razón por la cual el señor Evans les llamó para el día viernes platicar. Al entrar a la casa, el lugar estaba oscuro y desolado, solo se alcanzaban a ver figuras negras que pertenecían a la decoración de la mansión que su madre había puesto; algunas veces añoraba volver a esos días, volver a ser la familia feliz que pasaba sus días libres en la sala de estar jugando algún juego de mesa o escuchando a su pequeño hermano Barry tocar el piano, extrañaba ver a su ma

