Nick corrió por los pasillos del hospital, cuando el médico le llamó, por un momento llegó a pensar lo peor, Benjamín no había despertado en muchas semanas y pensó que… El muchacho negó, no tenía sentido recordar lo que se había llegado a imaginar. Lo importante era que Benjamín había despertado y estaba completamente fuera de peligro. El corazón de Nick latía acelerado como una locomotora a toda velocidad y solo se detuvo frente a la puerta de la habitación a donde había sido trasladado Benjamín. El joven miró la barrera que lo separaba del hombre. —¿Qué pasa Nick? —preguntó Steven llegando junto a él. —No lo sé, no sé qué voy a decirle —susurró. —¿Sigues molesto con él? —cuestionó el rubio. Nick se encogió de hombros… Debía admitir que le había dolido terriblemente el engaño de Be

