Capitulo 8. ¿Ahora cuidas de mi?

771 Words
Me cambiar por unos pantalones grises y una camiseta negra, Sali de uno de los baños que tuve que buscar como por cinco minutos en la casa de Baxter. –Tenemos hambre– se quejo Harry en cuanto me vio. –Linda ropa– me halago Louis.– te gusta los Rolling Stones ? - Pregunto por el estampado de la camiseta. –Si, esta ropa representa mi estado de animo– me limite a decir sin sonreirle. Ambos rieron como si estuvieran contando un chiste .– que quieren comer? - pregunte, entre mas rápido hacia las cosas mas rápido saldría de allí. –No lo se, sorpréndeme– sonrío mostrando sus perfectos y blancos dientes. Camine hacia la cocina arrastrando los pies, hice unos sándwich con doble jamon y queso, y servi dos vasos con soda. –Ya esta listo– avise acercándome a ellos. Los dos se pararon y caminaron hasta la cocina. Tome mi bolso y sin avisarle a Harry Sali corriendo de allí. Me subi al auto y acelere hasta mi casa. –Hogar dulce hogar– susurre entrando en mi cuarto. Mi madre no tardaría en llegar quizás en una o dos horas, eran la 1:42 pm y tenia mas sueño que hambre, por lo que me quede dormida. Revise mi celular. Sin noticias de Paul . *** –Hija !, ya es tarde– toco la puerta mi madre, abri los ojos y mire el reloj las 7:12 am –Ya voy! - respondí, y me apresure a abrir la puerta. –Ya me voy, hoy saldré a cenar con Axel, no quiero fiestas eh– me sonrió apresurada. Ella también debia de ir a trabajar.   –No me siento bien– me recosté sobre el marco de la pared. –¿Estas enferma? - pregunto y se acerco a mi, pusos sus manos sobre mi cara. Me sentí mal. –Creo que tengo gripe– replique.  –Toma una aspirina, por cierto ayer vino un joven guapo a verte pero estabas dormida– mascullo. Abri los ojos –¿que ?, mamá porque no me despertaste! - le grite de manera dramatica. –Te mirabas cansada, y mejor apúrate que ya es tarde para el instituto– replico. –No puede ser… - agudice mi voz.– tengo que decirte algo– vacile antes de hablar.– estoy suspendida… - me miro seria por unos segundos. –Estas castigada, no fiestas, no salidas por lo que dure tu suspensión– me regaño. Antes de salir de mi cuarto. ¿Solo eso ?, Quizás Axel la estaba cambiando, me volví a tirar a la cama. Mi celular vibro. ¿Por qué a mi? -¿Hola? - respondí, sabiendo que era Harry. –Oficina, ahora– ordeno. –Harry, señor Baxter o como quieras que te diga no me siento bien– me excuse. –Harry esta bien– respondió.– y se supone que tienes que hacer lo que yo quiera– bufo. –lo haría si no me hubieras obligado a lavar tu auto en plena mañana y provocarme una gripe– me queje, no quería pelear con El. de verdad me sentía mal. –si es verdad, te escuchas enferma, adiós– colgó. Libertad, dulce libertad. pensé con una sonrisa. Me cubri con la frasada de mi cama y me acurruque en ella, no tenia sueño pero el dolor de cabeza, la temperatura, y el dolor de cuerpo hacían sentirme débil. Pensé en enviarle un mensaje de texto a Paul pero el timbre se escucho desde abajo y dos toque en la puerta, no era mamá porque ella tenía llaves. ¿Paul? Baje las escaleras corriendo y abrí la puerta. Ay Dios mío, NO. –te dije que no me siento bien– me queje, al ver a Harry parado en la puerta. –lo se, y no te ves bien– rio y paso por la puerta sin preguntar. Subi las escaleras en busca de mi comoda cama y me volvi a acostar. Al minuto Harry también entro en mi cuarto.– te traje esto– dijo elevando un recipiente con la mano. –que es eso?– pregunte, Harry tomo una silla y la acerco a la orilla de la cama. –sopa de pollo, dicen que hace que te sientas mejor– sonrió, y lo mire extrañada.– también te traje unas aspirina y más pastillas para la gripe– replico dejando todo en la mesa de noche. -¿What? ¿Ahora cuidas de mi? - reí tratando de evitar la sorpresa y el rubor. Harry se encogió de hombros sin decir nada. –Es mi culpa que estés enferma– murmuro y me miro a los ojos fijamente.– y si estas enferma no puedes ser mi esclava– rio y yo rodee los ojos. –Creo que debería enfermarme más seguido– bromee. –Ni se te ocurra– me fulmino con la mirada. Puso su mano sobre mi mejía y luego sobre mi frente. –Estas caliente, iré a buscar un paño húmedo para ponértelo– dijo en tono serio y salió de la habitación. El señor arrogante está cuidando de mi . pensé y sentí el calor acumularse en mis mejías.
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