Conduje feliz hasta la casa de Harry, con la música de 1975 a todo volumen, tenia tanto tiempo de no verlo que hasta era extraño. Me había acostumbrado mucho a él y parecía que todas esas semanas llorando y culpándome nunca había pasado. Estaba mal, el me tenia mal. En cuanto iba a tocar la puerta de caoba blanca esta se abrió dejándome ver una mujer de cabello castaño casi como el mio pero su grandioso cuerpo nos hacía diferentes. Ella me sonrió, y salió de la casa aun llevaba su obvio vestido de anoche. ¿Qué diablos? –¿Harry? - pregunte al entrar y cerrar la puerta de tras de mi. –Ya te dije que no quiero nada conti… - se corto en cuanto me vio. – ah Maddie, hola– me sonrió. Se corto el pelo. Que guapo. –Hola– salude sin mostrar dolor. Mire a mi alrededor y la casa estaba impecable c

