Me encontraba en casa. Eliot me había dejado en el hospital pero con la intención de que era lo que tenía o había algún riesgo. No bien llegué empezó a olfatear mi vientre. -¿dónde está? -seguia buscando en el lugar de mi vientre. No respondí. Eliot se paro y me miró muy mal. -¡Que derecho tienes!-me grito- ¡joder!- me encogí del miedo- ¡Por primera vez en mi vida tenía pensado hacerme responsable...!¡quería una vida contigo Madeleine ...!-me miró a los ojos con lágrimas puras- ¡que derecho tenías maldita sea!. Temblé con mi cuerpo...No era mi intención haber matado a mi hijo pero ...las cosas habían sucedido tan rápido. Sentía culpa ...ese niño me pertenecía, no solo a mi también a Eliot. Pero la cagué, como siempre. No protegí el hermoso regalo que me estaba dando Dios. Quizá D
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


