21 Nora Dos días sin Julian. No me puedo creer que hayan pasado ya dos días sin Julian. He hecho mi rutina normal, pero sin él aquí, todo parece diferente. Vacío. Oscuro. Es como si el sol se hubiera escondido detrás de una nube dejando al mundo en penumbra. Es de locos. Completamente de locos. Ya he estado sin Julian antes. Cuando estaba en la isla se pasaba mucho tiempo de viaje. De hecho, pasó más tiempo fuera de la isla que en ella, y yo me las apañaba como podía para seguir con mi vida. Pero esta vez tengo que luchar continuamente contra un sentimiento de inquietud, de ansiedad, que se incrementa cada hora que pasa. —No sé qué me pasa —digo a Rosa durante nuestro paseo matutino—. He vivido dieciocho años sin él y ahora, de repente, ¿ni siquiera puedo aguantar dos días? Me sonrí

