Siete años atrás… El chico de ojos avellanados era observado por la esclava de cabellera rojiza, cuerpo voluptuoso y mirada inocente. Él también la observaba a ella con la misma intensidad y añoranza, deseando la puesta de sol para ir a los establos a vivir sus pasiones. Aquella noche, sus besos y caricias se hicieron más atrevidas y subidas de tono; una nueva intimidad surgió entre ellos, donde cada uno entregaba su virginidad. *** Nikanor "Allí está ella, con sus ojos cafés grandotes, sus labios pequeños y llenos y su cuerpo delicado. ¡Cómo desearía beber directo de la fuente de su dulce néctar! Descubrir el sabor de su piel y el placer que su pozo me pueda brindar. Hermosa gacela de cabellera castaña, esa que quiero apretar mientras derramo dentro de ti mi semilla. Esa que

