Después de vestirme, me coloco las joyas que el joven amo me regaló y me echo perfume. Repaso mi peinado y maquillaje, nerviosa de que no esté a la altura de la celebración; en sí estoy nerviosa de como culminará todo hoy. —¡Hermosas mujeres! —espeta el gobernador mientras levanta una copa de vino al aire. En todo el tiempo que viví en su mansión escuché diferentes versiones sobre él. Algunos decían que era un hombre dado a los placeres y corrupto, otros decían que era un hombre intachable y el mejor gobernador de todas las regiones, mientras que había algunos que afirmaban que este era familiar cercano del rey y que, por eso, tenía privilegios que los demás gobernadores no. Con lo que todos concordaban era con que es un hombre que ama a su hijo al punto de la debilidad. Escuchaba a los

