MAGUI
Hace dos meses tome el cargo de la empresa, hace dos meses mis padres iban a viajar por el mundo, por fin iban a poder tomar el control de sus vidas sin empresa ni mafia de por medio, pero en vez de fotos y recuerdos me entregaron dos cuerpos totalmente calcinados, no puedo con este dolor, perder a mis padres fue lo mas doloroso que pude haber pasado. Sebastian ha puedo mas guardaespaldas para que cuiden a los niños, porque ellos son nuestros niños.
Es difícil poder afrontar esta perdida, se suponía que papá me ayudaría y guiaría en la empresa, pero ya no esta. Escuche a Sebas hablar con mi tio Dante, parece que los cuerpos fueron encontrados a 200 mts del avión, que fueron incendiados a propósito, pero los cuerpos del piloto y la azafata fueron calcinados de tal forma que ni sus restos fueron rescatados, aparentemente fue la mafia Rusa, otra vez la mafia Rusa. Mi padre se enfrento a ellos hace muchos años, y mato al heredero, pero se volvió a reconstruir, sinceramente ya no se que mas pensar, solo necesito olvidar, dejar esto en el pasado, necesito seguir adelante.
Siento que no me sale nada bien, algunos socios están en desacuerdo en que yo siga siendo la CEO, pero no pueden decidir, es mi empresa, soy la maldita dueña de la empresa, accionista mayoritaria y aparte el nombre de la empresa es MARCHETI CORP ¿Como creen que voy a ceder mi puesto? ¡Maldición! Grito para mis adentros, si solo mi padre estuviera aquí, nada de esto estaría pasando.
—¿Se puede pasar? —Dice Sebastián entrando al despacho de la mansión
—Pasa hermanito ¿Cómo están los negocios? —Le pregunto mientras lo veo sentarse frente a mi
—Ehh —Lo veo dubitativo —Bien, pero no vine a hablar de eso, tengo que contarte algo Magui, y solo quiero que me escuches y comprendas todo lo que te voy a decir —¿Qué cagada se habrá mandado mi querido hermano? Pienso mientras lo veo
—¿Qué carajos hiciste Sebastián? —Le digo en tono de reproche porque sé que algo hizo
—Promete que no te enojaras —Le asiento con la cabeza y lo miro para que continúe —Es que… nuestros padres están vivos —Me quedo helada con lo que me dijo, muda, mis músculos no responden, me cuesta respirar —Antes que digas algo déjame hablar —Mis ojos se llenan de lágrimas, pero no digo ni una sola palabra —Ese día del accidente fui a “recuperar” sus cuerpos, pero me di cuenta que no eran ellos, poco después una joven se acerca a mí y me dice que mis padres están escondidos, llegamos a una pequeña cabaña, ella con sus padres estaban ayudando a nuestros padres que estaban heridos, pero consientes, papa me pidió que oculte que estaban vivos, que todos, incluso tú, debían pensar que ellos murieron en ese accidente, la verdad Magui es que uno de los socios de la empresa mando a sabotear el avión, pero de milagro ellos sobrevivieron. Aún siguen escondidos en esa cabaña, pero mucho mejor de salud, solo el tío Dante, tu y yo sabemos de ellos, y la familia que está arriesgando todo para ayudarnos —me quedo sumida en mis pensamientos, cada cosa va tomando sentido, la decisión de los socios, el Sr. Paulo es quien más interesado esta porque yo deje la presidencia
—Paulo —Digo en voz casi imperceptible, pero Seba escucho lo que dije
—¡Claro! Es el, el maldito que saboteo el avión, porque quiere que su hijo sea el maldito CEO —Mis lagrimas salen sin parar, Santiago estaba enterado de todo esto, sabía muy bien que estaba pasando con mis padres, sabía que su padre los quiso matar, mejor dicho, que los “mato” —¿Magui? —Dice sebas intentando llamar la atención, me siento sucia, mi estomago esta revuelto y salgo corriendo al baño, mi estomago ya no puede mas —Magui ¿Estas bien? —Pregunta mi hermano después de que salí del baño largando lo poco que logro comer, como en las últimas semanas
—Estoy bien, solo fue la impresión de saber lo que paso —Le miento, pero no puedo decirle que el hijo del tipo que intento matar a nuestros padres, es quien me hizo el amor en una noche donde el dolor era tan fuerte que tomé todo el licor que encontré, donde mi oficina fue testigo de esa pasión momentánea que sucedió entre nosotros
FLASHBACK
Tengo la vista nublada, por el alcohol, por la muerte de mis padres, por quedarme sola, ayer enterré a las personas que me dieron la vida, quienes me criaron con mucho amor, y ni siquiera mis hermanos están, Seba se fue luego del funeral, y los melli esta mañana, pareciera que la única que realmente sufre soy yo, Santiago entra a mi oficina, se acerca a mi para ayudarme para que pueda volver a la mansión
—Déjame, vete, por favor —Le pido mientras el me levanta, su exquisito aroma inunda mis fosas nasales, y levanto mi mirada, Mis ojos miran los suyo, lo beso
—Magui, por favor, estas muy ebria para seguir, quiero que si lo hacemos sea entando consientes —lo vuelvo a besar, pero con mas desespero —no podre detenerme si sigues así —Dice en mis labios
—No pares, hazme tuya Santiago, hazme el amor —Termino de pronunciar “amor” y me levanta del suelo mientras suelta un gruñido
Me recuesta en el sillón y entre besos y caricias comienza a sacarme la ropa, me hace suya, me hace el amor de una manera que nunca me lo han hecho, me besa cada centímetro de mi cuerpo, me hace olvidar hasta de mi propio nombre.
Luego de unas horas de puro placer, de puro amor, me quedo dormida. Lo triste fue que al despertar estaba sola, aun desnuda, en el sofá donde me hizo suya, pero fue como si él nunca hubiera estado conmigo.
FIN DEL FLASHBACK
Desde ese día, cada vez que nos cruzamos me ignora, mira hacia otro lado o simplemente hace como si nada pasara, al principio me molesto, pero después de un par de días, yo opte por hacer lo mismo que el, hacer de cuenta que nada paso, aunque me moleste. Me utilizo como lo hace con todas las mujeres, hasta se ha ido con algunas trabajadoras de la empresa, pero no puedo despedir a esas jóvenes que no tienen la culpa de ser parte de la misma lista en la cual también estoy yo, la lista de las ilusas que durmieron con el maldito de Santiago Lombardi.
Mi hermano me acompaña a mi cuarto, mientras su celular comienza a sonar, ve la pantalla y atiende con una sonrisa, pero es una videollamada
—Hola —Se escucha desde el aparato, reconozco esa voz, le quito el teléfono y la veo, es mama
—Mama —Digo con la voz entre cortada —Mamita —Mis lagrimas ya salen sin control, al lado de ella está mi papa —Papa, los necesito — digo ya en un susurro
—Cariño, estate tranquila, Seba va a organizar todo, vamos a casa, pero nadie debe vernos, por eso es necesario tomar medidas, nadie debe saber que estamos vivos, la familia que está hospedándonos ira con nosotros, ellos trabajaran en la casa.