Capítulo 39

1280 Words

Ernesto y el Príncipe bajaron hasta la recepción del hotel. El Príncipe comenzó a pulsar el timbre. Un botones salió de debajo del mostrador con un plumero y le sujetó la mano con fuerza para que dejara de tocar. Les saludó haciendo una reverencia: - ¡Oh! Buenos días Alteza, no sabía que era usted, iba a cortarle la mano ya ¿En qué les puedo ayudar? Ernesto se adelantó: - Muchas gracias señor, igualmente. El Príncipe le miró: - Creo que ha sido a mi lo de alteza, si no me equivoco. - ¡Ah! pues pensaba que había sido a mi, luego volveré a bajar para qué me lo vuelva a repetir a mi solo. - Venimos a avisar que vamos a salir, para que lo registre usted. El botones le miró sorprendido: - No es necesario, pueden salir y entrar a sus anchas sin decir nada. Ernesto pulsó de nuevo el

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD