Ernesto y el Príncipe las perdieron de vista. Se detuvieron en la puerta y leyeron el cartel: "Berkana, librería" Y en letritas pequeñitas debajo: "Espacio seguro" - ¿Qué querrá decir "Espacio seguro"? preguntó intrigado Ernesto al Príncipe. El Príncipe estaba pensativo. - Pues no lo sé, lo mejor será que entremos y estemos seguros, no sea que aquí corramos peligro... Miraron a ambos lados de la calle y no vieron ninguna amenaza. El Príncipe cogió de la mano a Ernesto y lo invitó a pasar. Pero Ernesto vergonzoso, se la soltó disimuladamente. Una chica al fondo, que debía ser la propietaria, apoyada sobre un mostrador los observaba mientras ordenaba filas de libros. - ¡Guau! Qué sitio tan bonito y acogedor, gritó el Príncipe sorprendido porque nunca había visto nada igual. En mi

